25 de agosto 2011 - 00:00

¿Fin de una burbuja? Se desplomó el oro (otro 6%)

¿Fin de una burbuja? Se desplomó el oro (otro 6%)
Luego del rally alcista de los últimos meses, el oro volvió a caer ayer en el mercado internacional por segundo día consecutivo. A la baja del martes, del 1,37%, se sumó un 5,9% ayer y quedó en u$s 1.755,20 la onza en Nueva York, debido a expectativas optimistas atentas al discurso del presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, y por una fuerte alza de las órdenes de bienes duraderos en Estados Unidos.

En la Argentina los precios de este metal replican las variaciones del mercado internacional tanto para el oro físico (en el caso de monedas como el mexicano y el krugerrand sudafricano) como para los contratos de futuros. Sin embargo, para este último caso, «existe una norma que obliga a dar por finalizada la operatoria del día cuando la caída alcance los u$s 65 en términos absolutos», explicó Javier Marcus, gerente de Desarrollo del Rofex. Este es el monto de la garantía de estos contratos en el Rofex y la Comisión Nacional de Valores sostiene que cuando la baja es de tal magnitud, se deben cerrar las operaciones, tal como ocurrió ayer. De hecho la disminución en Nueva York fue aún mayor, de u$s 110 la onza troy. Así, se espera que hoy en la apertura de las operaciones del Rofex caiga aún un poco más. Y de bajar más de u$s 65, volverán a cancelar las operaciones.

El metal está ahora más de u$s 150 por debajo del récord de u$s 1.911,46 la onza el martes, que estuvo impulsado por la fuerte especulación de que la Fed pondría en práctica una tercera ronda de estímulo monetario. Para los analistas es posible una fuerte corrección en el precio del oro tras la escalada de este mes, especialmente si al final anuncia una nueva ronda de compras de bonos del Gobierno durante el encuentro de mañana en Jackson Hole. El lingote ganó hasta u$s 400 desde julio.

La alternativa de comprar contratos a futuro de oro es una de las opciones que existe a la hora de preferir no guardar el metal físico. También están los ETF (Exchange Traded Funds) y los plazo fijo cuyo rendimiento está atado a las variaciones en el valor del metal: 

  • Contratos a futuro: son acuerdos para adquirir o vender una onza troy de oro en un momento determinado, a un valor fijo sin que implique la entrega física del metal. El precio del contrato, que hoy está en u$s 65, se rige por la cotización del oro en el mercado de Londres. La volatilidad de los últimos meses se tradujo en una mayor demanda en el Rofex: el volumen en julio fue de 20.000 operaciones (por u$s 29 millones) y, en lo que va de agosto, de 25.000 contratos, por u$s 45 millones. El spread entre el precio de compra y venta es de 20 centavos de dólar por onza (cuando para las transacciones de oro físico superan los u$s 10). Está orientado para inversores minoristas ya que con u$s 500 se pueden comprar casi 8 contratos. El rendimiento es elevado pero el riesgo también: en caso de una baja del precio del oro, se puede perder todo el capital. 

  • Plazo fijo atado al oro: es la manera más sencilla de operar siguiendo la evolución de este metal. Lo ofrecen bancos como el Supervielle y el Galicia. Tiene un riesgo menor que los contratos de futuros y, por ende, también un menor rendimiento. Pagan una tasa variable que oscila para arriba cuando sube el precio del oro y, en caso de caída, no pagan intereses. 

  • Exchange-Traded Funds (ETF): estos instrumentos representan carteras con acciones, bonos o futuros que replican el comportamiento del oro. Tienen similitudes con los fondos comunes de inversión. Para adquirirlos, hay que hacerlo a través de una sociedad de Bolsa. Es para inversores más sofisticados.
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