26 de abril 2016 - 00:00

Fiscal Stornelli pide reabrir causa Skanska por “cosa juzgada írrita”

Carlos Stornelli
Carlos Stornelli
 Por primera vez, un fiscal utilizó la figura de la "cosa juzgada írrita" para pedir la reapertura de una causa por corrupción. Así, Carlos Stornelli solicitó la anulación del fallo de la Cámara Federal que ordenó el sobreseimiento de todos los imputados en el caso Skanska. Fue el primer paso luego de que la Cámara de Casación el 13 de abril revitalizara el expediente paralizado desde 2011, con la validación de una grabación oculta que hacía referencia al presunto pago de coimas para la adjudicación de obras por parte de la empresa sueca. Ese revival fue auspiciado por la propia Corte Suprema tras el cambio de Gobierno. Desde la anulación del sobreseimiento al exjuez Juan José Galeano en la causa AMIA, no había antecedentes de la utilización del argumento basado en que una sentencia firme puede ser "errónea" y factible de ser revertida, lo que habilita la revisión de otros casos ya cerrados. El juez Sebastián Casanello deberá ahora definir si lo valida.

A lo largo de las 22 carillas a las que tuvo acceso Ámbito Financiero, el fiscal repasó las consecuencias del fallo de la Sala I de la Cámara Federal que resolvió en el caso "Skanska SA y otros s/defraudación", donde se desprocesó al entonces titular del Enargas, Fulvio Madaro, a Pablo Ferrero, y a Jorge García junto con otros 10 imputados, incluido el extitular de la cartera energética, Daniel Cameron. En síntesis, esa resolución implicó una definición judicial también sobre el exgerente de Nación Fideicomisos, Néstor Ulloa, y otras 35 personas más, entre las que se encontraba el exgerente comercial Javier Azcárate, protagonista de la grabación clandestina y quien admitía el desvío de fondos para el supuesto pago de sobornos al exauditor externo Claudio Corizzo.

"El fallo presenta vicios que, de manera insalvable, lo tornan inválido, pues lo allí decidido ha sido producto de un claro error del tribunal", sostuvo Stornelli, que consideró que "excluyó trascendentes elementos cargosos que esa misma sala había invalidado". La referencia fue a la escucha que la Corte recomendó analizar y que la Sala IV de Casación dio por buena. Pero el fiscal cargó que el fallo de la Cámara Federal "tuvo en cuenta otros sobre los cuales pesaban serios cuestionamientos", presentados por la propia fiscalía, tales como la pericia contable que estableció que no hubo irregularidades. "De aquel razonamiento viciado derivó una decisión que podría adjetivarse como injusta enmarcada en un acreditado error judicial que ha hecho primar la verdad formal por sobre la objetiva", fustigó. En varios tramos insistió sobre la importancia del audio que catapultó nuevamente la causa a la escena pública.

Por eso, Stornelli consideró que el estado "irreversible" del expediente sólo podía ser corregido bajo la utilización de la polémica figura de "cosa juzgada írrita", categoría que nunca había sido mencionada (en primera instancia), y que antes de su aplicación a Galeano por parte de la cámara ad hoc para el caso AMIA, su único antecedente se apoyaba en una impugnación realizada por la Corte de la dictadura a María Estela Martínez de Perón. De todas formas, Stornelli atravesó su requerimiento apelando a la "extrema excepcionalidad" que, a su criterio, se impone en esta causa por corrupción, cuya "trascendencia institucional" es relevante. Consideró la maniobra de Skanska como un "atentado contra el sistema democrático".

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