19 de octubre 2018 - 00:00

Fitch ve riesgos en la región para tomar deuda

La agencia prevé un esquema de condiciones financieras más estricto y un menor crecimiento.

La agencia Fitch ha observado más presiones negativas sobre las calificaciones crediticias de los países de América Latina desde el segundo trimestre del año, por una combinación de condiciones financieras más estrictas y una dinámica de crecimiento complicada, según indicó ayer en un comunicado. "Si bien la perspectiva para la mayoría de los emisores soberanos en la región es estable, hay margen para un deterioro adicional de las calificaciones con más países con perspectiva negativa que positiva", explicó.

En el segundo trimestre, la tasa de los bonos a diez años del Tesoro de EE.UU. alcanzaron el 3%, lo que disparó una salida de los fondos de los países emergentes hacia aquellos más desarrollados, en un proceso que en la jerga financiera se conoce como "flight to quality", y un fortalecimiento del dólar a nivel global. Puntualmente, el rendimiento de los títulos norteamericanos alcanzó el 3% el 24 de abril, cuando comenzó la crisis cambiaria en el país y un proceso de depreciación del tipo de cambio para los países de la región. A nivel global, los más afectados fueron Argentina y Turquía por sus elevados desequilibrios macroeconómicos.

Esta menor confianza en los emergentes y la depreciación de las monedas generaron en los países de la región, principalmente en la Argentina, una aceleración de la inflación, lo que a su vez generó una mayor incertidumbre y una desaceleración del crecimiento en algunos casos. Teniendo en cuenta el caso argentino, la disparada del tipo de cambio en 2018, que llegó a superar el 100%, generó que el país perdiera la esperanza de acumular dos años de crecimiento por primera vez desde el bienio 2010-2011. Inicialmente, se esperaba que el crecimiento alcanzara el 2,4% en 2019 y actualmente se espera que la economía se contraiga entre 2% y 3%.

Fitch sostuvo que países como Argentina, Brasil, Costa Rica y Ecuador enfrentan, además de los riesgos de sus pares, complicados panoramas fiscales y de deuda pública. En el caso criollo, la suba del riesgo-país y del costo de financiamiento llevaron a que el Gobierno cerrara la salida a los mercados internacionales de deuda y recurriera al FMI para solicitar un préstamo por hasta u$s50.000 millones (que se extendió a u$s57.100 millones). Y por la suba del dólar, los analistas estiman que la deuda argentina alcanzaría el 60% del PBI a fin de año.

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