Fito Páez alegró a una multitud

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Cierre de la gira «Confiá». Fito Páez (voz, piano). Con D. Olivero (teclados, coros, dir. musical), C. Vandera, C. Debernardi y D. Espeche (guitarra, coros), G. Baremberg (batería), E. Quintana (bajo) y J. Absatz (teclados, coros). Invitados: L. Nebbia, C. Puyó, G. Carámbula y L. Sujatovich. (Club GEBA; 30 de abril).

No hay mejor situación para encontrarse con un músico y cantante que cuando hace un concierto en vivo sin ataduras marketineras, sin tener un disco para presentar, sin otro placer que el de emocionarse junto con el público. Fito Páez viene de una larga excursión con su último disco. Y como broche a un trabajo que le dio buenos resultados de convocatoria, decidió jugarse con un espacio grande -la ya instalada sede Jorge Newbery del club GEBA-, abierto y al aire libre, aun en época otoñal. El mal clima del sábado hizo temer por la realización del recital y estuvo a punto de la suspensión; pero finalmente, el cielo y la temperatura acompañaron al artista y la multitud, estimada en unas 12.000 personas.

Cerca de treinta canciones, más de dos horas de duración y una lista de temas que incluyó algunos temas de «Confiá» («Tiempo al tiempo», «La nave espacial», «London Town», «La ley de la vida», «El mundo de hoy», el que da nombre al CD con que abrió la noche) y muchos de muy distintas etapas de su carrera. Fue un show dedicado cariñosamente a los fans, en amplia mayoría de mujeres, aún muy jóvenes, como suele ser habitual en los recitales del rosarino. Hubo clásicos que están entre lo mejor de su producción, como «11 y 6», «Naturaleza sangre», «Al lado del camino», «Circo beat», «Brillante sobre el mic», «Polaroid de locura ordinaria», y otros que hacen menos honor a su talento pero llevan igualmente su marca registrada.

Invitó al escenario a colegas muy diversos: Claudia Puyó para «El amor después del amor», Leo Sujatovich -con quien compartirá un próximo disco- para un excelente dúo de voz y piano en «Un vestido y un amor», el «prócer» Litto Nebbia para «Sólo se trata de vivir» y su ex guitarrista Gabriel Carámbula para el apoteótico final con «Ciudad de pobres corazones». Sin golpes bajos, Fito recordó a su amigo Gustavo Cerati con el tema «Puente» que escribieron juntos. Tuvo a sus espaldas una banda poderosa -la misma que lo acompañó en toda la gira- con tres guitarras y un sonido que parte del pop pero busca siempre por el lado del rock. Y él mismo estuvo aceitadísimo con esa garganta que tantas otras veces lo ha complicado.

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