22 de julio 2013 - 00:00

Flojo cierre de Cabrera

Cabrera terminó el Abierto Británico con 74 y se quedó fuera del top ten. El título quedó en poder de Mickelson.
Cabrera terminó el Abierto Británico con 74 y se quedó fuera del top ten. El título quedó en poder de Mickelson.
Ángel Cabrera no tuvo el día esperado y se quedó sin la posibilidad de pelear por el título en el Abierto Británico, que quedó en poder del estadounidense Phil Mickelson. El cordobés no comenzó bien la jornada debido a que se fue con bogey del hoyo 1, después sumó siete pares de manera consecutiva y, finalmente, llegó el birdie en el par 5 del 9. En ese momento, con la mitad del recorrido para jugar, se encontraba a solamente dos impactos de la cima.

Sin embargo, la vuelta no fue la esperada para el "Pato": no consiguió bajar el par en ninguno de los hoyos restantes y se fue con bogey del 10, 13 y 15. Cabrera hizo 74, acumuló durante las cuatro jornadas 288 (cuatro por sobre el par) y finalizó en la 11ª posición.

En tanto, con cuatro birdies en los últimos seis hoyos, Mickelson, de 43 años, fue el único jugador del torneo en bajar el par del campo escocés de Muirfield al cerrar los 72 hoyos con 281 impactos. El 66 del norteamericano igualó la mejor vuelta de la semana y le dio su quinto Major, el primero en las islas británicas tras tres masters de Augusta y un PGA. "La de hoy (por ayer) fue una de las mejores vueltas que haya jugado jamás", dijo un emocionado Mickelson.

La celebración tras el putt final fue emotiva: Mickelson se fundió en un abrazo con su caddie de años, Jim Mackay, y ninguno se preocupó por ocultar las lágrimas.

El premio, además de la jarra de clarete, fue de 1.430.000 dólares. "No me voy a olvidar en mi vida de este día", aseguró el flamante campeón, que también se abrazó con su esposa, Amy, y sus tres hijos.

El sueco Henrik Stenson fue segundo con 284 golpes e igualó el par 71 de Muirfield. El inglés Lee Westwood, líder hasta el sábado, acabó el torneo en el tercer puesto, junto con su compatriota Ian Poulter y con el australiano Adam Scott.

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