La Asamblea del Fondo teme guerra comercial que estanque el crecimiento y genere pobreza.
Washington - La asamblea anual del FMI cerró con una decidida defensa de la globalización y la apertura comercial frente a la creciente amenaza del proteccionismo y el populismo. "Una retirada de la globalización y el multilateralismo es un riesgo serio en un momento en el que la cooperación y coordinación internacional es más importante que nunca", remarcó la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, en rueda de prensa. Insistió en que la caída en el comercio global es una de las razones para las frágiles perspectivas mundiales, y afirmó que es uno de los motores de actividad que deben ser revitalizados.
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Por su parte el comité directivo del Fondo, integrado por 25 países que asesora a la Junta de Gobernadores del FMI y del BM, prometió impulsar el comercio mundial y "resistir todas las formas de proteccionismo" para lograr una restauración del crecimiento económico global, y apuntó que los países deben "mantener la apertura económica y revitalizar el comercio mundial como un medio fundamental para impulsar el crecimiento global".
Durante la Asamblea, que congrega a los ministros de economía, banqueros centrales y expertos de los 188 países miembros del Fondo, se palpó una marcada preocupación acerca del recelo sobre los beneficios del comercio global en la campaña electoral de EE.UU. Quizá por ello el Fondo ha ampliado el foco de su análisis, tradicionalmente centrado en la estabilidad macroeconómica y el crecimiento, al incluir llamados a la necesidad de combatir la desigualdad económica y las consecuencias negativas de la globalización.
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