3 de julio 2015 - 19:25

Fondo buitre presiona ahora por "aceleración"

• ES EL OWL CREEK.
• BUSCA COBRAR EL PAR 2038.
• NACE ASÍ LA "TERCERA GENERACIÓN".

Thomas Griesa
Thomas Griesa
Un fondo buitre, el Owl Creek Asset Management, anunció ayer que volverá a insistir en la aplicación de un mecanismo llamado "aceleración" para intentar conseguir el pago inmediato de la deuda que la Argentina le deba a los holdouts. Lo hará luego de haber fracasado en enero pasado en un intento similar, para el que necesita al menos de un 25% de los tenedores de bonos para reclamar la activación de esta cláusula. El grupo anunció ayer que está trabajando con la firma de abogados Jones Day para convocar a otros acreedores en igualdad de condición, con el fin de sumar masa crítica para incorporarlos a su Fondo de Recuperación de Títulos de Argentina, creado en septiembre del año pasado con el fin de convencer a holdouts de presionar por una alternativa diferente para cobrar la deuda en default. Para que comience un proceso de este tipo, debería sumar un total del 25% del volumen adeudado por el país en títulos de deuda lanzados a partir del canje de 2005, fundamentalmente los bonos par 2038, cuya liquidación de intereses de junio de 2014 el juez norteamericano Thomas Griesa mantiene embargada pese a que la Argentina envió los u$s 539 millones correspondientes a esa liquidación.

Owl Creek Asset Management LP ya había intentado, sin éxito, sumar el 25% necesario para activar la cláusula de la aceleración (que se pague la totalidad del bono sin esperar el cronograma de vencimientos, ante la justificación de un impago por parte de la Argentina). Sin embargo, en esa oportunidad se había quedado sin un socio clave para ese intento: la casa Bienville. Ésta rechazó integrar el "club de acreedores" para reclamar el pedido, asegurando que "no tenemos intención de acelerar la deuda". Bienville es uno de los tenedores más importantes del título Par, y hasta ahora se mantuvo en paz con el Gobierno argentino.

Owl Creek le había enviado incluso una carta a Griesa firmada el 22 de enero, especificando que buscaba ampliar información sobre las condiciones en las cuales sería legal para los acreedores del bono Par 2038 reclamar la "aceleración" del pago, lo que fue rechazado (o más bien no considerado) por Griesa. El juez le había aclarado en esos momentos a Owl Creek que de no contar con el 25% efectivo de los tenedores de esa deuda, la cláusula de emisión de esos títulos públicos no le permitía al fondo aplicar el criterio de aceleración, con lo que la cláusula no sería tomada en cuenta. Esto pese a que el juez había declarado al país en "desacato" por haber modificado la legislación de pago del título de Nueva York a Buenos Aires, posición que el fondo buitre no aceptó, exigiendo que el país mantenga el lugar de liquidación del título público. El Gobierno de Cristina de Kirchner definió en ese momento que en realidad lo de Owl Creek no era una cuestión instrumental vinculada al pago de una deuda, o una discusión sobre cuál es la legislación de pago autorizada, sino una estrategia buitre para cobrar el 100% de la deuda anticipadamente. A partir de enero pasado, el acreedor (y todos los que tomaran una posición similar) serían considerados como "fondos buitre" igual que el NML Elliott de Paul Singer, el Dart, Aurelius o el Olifant.

La Argentina considera que esa deuda, y todo vencimiento al que se le haya aplicado el cambio de jurisdicción de pago de Nueva York a Buenos Aires, no está en "default selectivo" o "técnico"; e incluso, en el caso de que Owl Creek logre el 25% del total de acreedores (por ahora un misterio si lo logró), el Gobierno no decidió si los aceptará como parte de los acreedores que podrían sentarse en una eventual ronda de negociaciones. La decisión de Axel Kicillof es rechazar cualquier alteración que pueda surgir por las presentaciones de estos "fondos buitre de tercera generación", y reconfirmar que cualquier acreedor poseedor de los bonos Par puede reclamar el pago de su deuda bajo la jurisdicción de Buenos Aires, con lo cual no está dispuesto el Gobierno a aceptarlos en las eventuales ruedas de negociaciones del bufete de Pollack. El dinero reclamado por Owl Creek corresponde a la emisión de unos u$s 2.500 millones del bono Par emitido bajo ley extranjera luego del default de 2001, con vencimiento en 2038.

Fondos como el Owl Creek son de "tercera generación"; teniendo en cuenta a los "me too" como los de "segunda".

Dejá tu comentario