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Ford cesantea a 330 operarios
Carlos Tomada
Los representantes de la empresa y del gremio se reunieron ayer a la tarde en la sede del Ministerio de Trabajo, donde después de una hora de diálogo decidieron volver a reunirse la semana próxima.
El encuentro entre las partes se concretó después de que el secretario gremial de SMATA, Ricardo Pignanelli, denunciara que la empresa envió en los últimos días «telegramas de preaviso» para unos 330 trabajadores.
Los afectados son operarios de la planta que la compañía tiene en la localidad bonaerense de General Pacheco, quienes quedarían desligados de sus funciones a partir del próximo 1 de mayo.
Según fuentes de la compañía, los trabajadores afectados por la medida son 300 (y no 330) que fueron contratados el año pasado en el marco de un proceso de expansión fabril a través de una inversión de $ 500 millones para la producción del nuevo Focus -que ya fue lanzado- y otro vehículo utilitario.
A raíz del estallido de la crisis internacional, se produjo la caída del mercado externo como también del local. Ford exporta aproximadamente las dos terceras partes de producción a países como Brasil, México, Venezuela y Chile. Esto llevó a la empresa, a partir de fines del año pasado, a tomar diferentes medidas graduales para acomodar el ritmo de producción a la nueva situación de demanda. Primero se dejó de trabajar los sábados, después se recortaron horas extras y se adelantaron vacaciones. A comienzos de marzo, Ford intentó no renovar los contratos de los trabajadores en cuestión, pero se acordó continuar el vínculo por dos meses más mientras negociaba con el gremio mecánico. El dato nuevo (y que generó la reunión de ayer de las partes) es que la automotriz envió a los trabajadores contratados el telegrama de preaviso notificándoles la no renovación del convenio a partir del 30 de fin mes.
El objetivo de SMATA es que la empresa acepte reubicar a los operarios para la producción de nuevos modelos que la marca está por comenzar a confeccionar en la planta del conflicto.
El gremio propuso a la compañía promover la estabilidad laboral hasta fin de año y reubicar a los operarios dentro de los nuevos procesos productivos.
Según sostuvo Pignanelli, la empresa tendrá mucho trabajo por hacer en los próximos meses por el todavía leve repunte de ventas y el lanzamiento de nuevos modelos, por lo que los operarios «no sobran».
Desde la empresa, en tanto, explicaron al gremio que las cesantías llegarán debido al fuerte impacto que la crisis mundial tuvo en el sector a nivel global.
La industria automotriz local enfrenta desde noviembre de 2008, un mes después del inicio de la crisis mundial, constantes dificultades para mantener los convenios colectivos de trabajo.
La caída de la demanda interna de vehículos y el desplome de las exportaciones a Brasil, principal mercado de colocación del sector, provocaron graves consecuencias financieras para las compañías que operan en la Argentina.
Ahora, tanto SMATA como el representante de la cartera laboral Adrián Canetto pretenden que la empresa Ford realice «un esfuerzo» para evitar los despidos, indicaron fuentes de la cartera.
Canetto representó al Gobierno en la reunión llevada a cabo en la sede del Ministerio y no se descarta que el propio ministro de Trabajo, Carlos Tomada, encabece las negociaciones el próximo lunes.
En ese encuentro los representantes de Ford podrían acercar una propuesta al gremio y a la cartera laboral para definir el futuro de los 330 operarios, aunque esa posibilidad está sujeta a nuevos estudios financieros de la compañía.
Pignanelli confió que mantiene las esperanzas de que la empresa de marcha atrás con la decisión de despedir a los operarios y les cambie las funciones para que sigan en la planta de Pacheco.


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