3 de agosto 2015 - 00:16

FpV: delivery de boletas tensa más duelo Julián-Aníbal

• INTENDENTES PJ ADELANTAN LA PRIMARIA A DOMICILIO

Julián Dominguez y Anibal Fernández se juegan la campaña entre municipios. Dominguez ayer  desembarcó en Olavarría para  mostrar el acuerdo con José María Eseverri.
Julián Dominguez y Anibal Fernández se juegan la campaña entre municipios. Dominguez ayer desembarcó en Olavarría para mostrar el acuerdo con José María Eseverri.
 Los candidatos a gobernador de Buenos Aires por el Frente para la Victoria tienen a su disposición unos 72 millones de boletas para un padrón de electores bonaerenses de 11.867.979 personas habilitadas para votar. La disputa entre Julián Domínguez y Aníbal Fernández tendrá un capítulo aparte en el "delivery" de boletas, es decir el reparto personalizado y anticipado de la papeleta FpV para que el próximo domingo el elector salga de su domicilio rumbo al cuarto oscuro con la boleta de Julián o de Aníbal en el bolsillo antes de llegar a la mesa de votación.

Este delivery de boletas será clave en la Primaria Abierta, Simultánea y Obligatoria del FpV. Los intendentes del conurbano, operadores logísticos de la territorialidad peronista en la provincia de Buenos Aires, se encargarán de esta tarea. En la picaresca electoral del PJ, el reparto de la boleta a domicilio jugará en estas PASO un rol determinante: desde la entrega de boletas apócrifas para perjudicar al rival y hacerle perder un voto a la hora del escrutinio, hasta la entrega de las dos boletas a la vez, cualquier ardid puede ser determinante a la hora de definir al sucesor de Daniel Scioli en una disputa que, de acuerdo con las encuestas, se definirá por un margen de 2 a 6 puntos porcentuales.

Tanto Domínguez como Fernández contarán con un piso de 11.867.979 boletas cada uno, uno por elector de la provincia de Buenos Aires. Pero además cada candidato podrá distribuir a domicilio el equivalente a dos padrones más, es decir unos 23.735.958 millones de papeletas. Más allá de la fidelidad que le jura cada intendente a Domínguez y/o a Fernández, los jefes comunales buscan garantizar su subsistencia y, más allá de quién resulte ganador el domingo, se encargan de repartir las dos variantes de la boleta FpV en Buenos Aires. Es el caso de caciques como Juan Patricio Mussi (Berazategui), Alberto Descalzo (Ituzaingó) o Julio Pereyra (Florencio Varela). La boleta de Domínguez gozará de primacía en distritos como Tres de Febrero, de Hugo Curto, La Matanza, de Fernando Espinoza -compañero de fórmula de Domínguez-, o en Quilmes, gracias a Francisco "el Barba" Gutiérrez, quien deberá enfrentar en su municipio a Daniel Gurzi, pre-candidato a intendente en la boleta de Fernández.

El peronismo del conurbano es fóbico, más que a la figura de Fernández, a su compañero de fórmula Martín Sabbatella. El jefe de Nuevo Encuentro y titular de la AFSCA pobló la provinmcia de Buenos Aires de candidatos a intendentes y concejales que no responden a los barones del conurbano. Fue el resultado de la transversalidad que impulsó Néstor Kirchner para acotar la expansión del peronismo y también, en aquel entonces, de Scioli.

Más allá de esta puja casi invisible en el delivery de boletas del FpV en la provincia de Buenos Aires, la campaña entre el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación y el jefe de Gabiente de Ministros se tensó más este fin de semana. Domínguez profundizó su rechazo a la política de despenalización del consumo de drogas que defienden Fernández-Sabbatella. Insistió con la creación de un Ministerio de Lucha contra el Narcotráfico en la provincia y además, logró un aliado inesperado en la mesa de Mirtha Legrand. Scioli, quien almorzó junto a su esposa Karina Rabolini en el programa de TV, se desmarcó de Fernández y coincidió con Domínguez en rechazar, como eventual presidente de la Nación, políticas de despenalización del consumo de estupefacientes.

Fernández, por su parte, se refugió en los resultados que muestran las encuestas que lo colocan al tope de la intención de voto y consideró que para Domínguez es "prácticamente imposible descontar" . Domínguez, en cambio, arremetió contra su adversario, a quien acusó de decir "pavadas innecesariamente".

Esta noche, el tramo final de la interna del FpV podría trasladarse nuevamente a la pantalla de TV. El dúo Domínguez-Espinoza se prepara para tirar los pasos finales de la campaña en ShowMatch, junto a Marcelo Tinelli.

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