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FpV: gira quirúrgica para recuperar voto perdido
Martín Insaurralde
El foco principal está en la zona fuerte de Sergio Massa, la primera sección electoral, donde la dilación de la Casa Rosada en asumir que el tigrense sería candidato y que un combo de intendentes del PJ jugaría a su lado obligó al FpV a armar contra reloj sus listas y esquemas locales en los más de 20 municipios que finalmente se alinearon detrás de la figura del tigrense.
El pánico del Gobierno, compartido por Daniel Scioli y por Insaurralde, es que se repita el fenómeno que en 2011 benefició a Cristina de Kirchner, que creció varios puntos entre la primaria y la general. Se trata del "voto a ganador", una figura que registran los encuestadores al punto que una medición encargada por el massismo refleja que en la manifestación del voto Massa obtuvo más puntos que en la elección.
El temor que antes se concentraba en el llamado "voto útil", y que refería a la migración de voluntades de Francisco de Narváez y Margarita Stolbizer hacia Massa, como una forma de acompañar a quien podía vencer al kirchnerismo, ahora se presenta en otro formato: como voto a ganador.
Ante ese escenario, con números propios que ubican al tigrense por encima de los 40% y a Insaurralde debajo de los 32, el kirchnerismo decidió no sólo municipalizar la elección -actitud que, per se, tomaron los intendentes, sobre todo por temor a perder el control de los concejos deliberantes y que eso derive en destituciones de los alcaldes- sino definir un esquema quirúrgico para poner énfasis en las zonas donde la elección fue mala o peor que mala.
La idea, con argumentos válidos o no, parte del precepto de que hubo un caudal relevante -que oscila entre el 15% y el 25% de votantes- que simpatiza con la Casa Rosada, o con el "modelo" K, a pesar de lo cual el 11A votaron al Frente Renovador.
Con ese plan, días atrás Daniel Scioli e Insaurralde estuvieron en Bahía Blanca -el candidato luego se reunió con intendentes de la sexta sección, sur de la provincia- para, además, tratar de ordenar la cuestión interna K bahiense. Hoy, con el mismo objetivo, el lomense estará en Azul, y se reunirá con intendentes y dirigentes de la séptima sección electoral, otro de los territorios donde el massismo hizo una elección poderosa y que puede, en octubre, tener un costo legislativo mayor si el Frente Renovador supera el 33% de los votos, con lo cual se quedaría con los tres senadores provinciales por la sección. Es, para Scioli, un dato clave. El massismo ya tiene 14 senadores y 20 diputados -a muchos se les termina el mandato- y con una elección explosiva podría hacer peligrar la mayoría del FpV en el Parlamento.


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