1 de junio 2017 - 00:00

Fracasa la reunión de la OEA por la crisis en Venezuela

Los cruces entre los países que querían condenar la Constituyente y los que defendían promover un nuevo diálogo entre Gobierno y oposición imposibilitaron un avance diplomático.

GRIETA. Los cancilleres de la OEA debatieron durante horas dos propuestas sobre la crisis en Venezuela sin llegar a ningún acuerdo.
GRIETA. Los cancilleres de la OEA debatieron durante horas dos propuestas sobre la crisis en Venezuela sin llegar a ningún acuerdo.
Washington - Los cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) decidieron suspender anoche la reunión de consulta sobre la crisis en Venezuela ante la imposibilidad de llegar a un consenso sobre una declaración final.

Los representantes deberán fijar una nueva fecha para reunirse nuevamente antes de la Asamblea General de la OEA que se celebrará en México entre el 19 y 21 de este mes.

La suspensión del encuentro fue anunciada minutos después de que se reanudara la discusión tras un receso de casi dos horas debido a que no se avanzaba en una postura unificada sobre cómo enfrentar la crisis en Venezuela.

Fuentes diplomáticas consideraron, no obstante, un éxito que haya tenido lugar la reunión y que cada estado miembro haya expuesto públicamente su posición sobre la situación en el país donde dos meses de protestas antigubernamentales dejaron 60 muertos.

Los cancilleres tenían sobre la mesa dos borradores de declaraciones distintas: uno presentado por Perú, Canadá, EE.UU., México y Panamá, que rechazaba la convocatoria a la Asamblea Constituyente; y otro promovida por la Comunidad del Caribe (Caricom). Ambos instaban al diálogo.

Durante la reunión, varias delegaciones propusieron la creación un grupo u otro mecanismo de mediación para apoyar un nuevo proceso de diálogo entre el Gobierno y la oposición en Venezuela, pero finalmente no hubo consenso sobre ello.

Para poder aprobar una declaración en la reunión de cancilleres se necesitan dos tercios de los votos de los Estados miembros presentes en la reunión, es decir, 23 votos.

Venezuela, que en un principio no iba a participar del encuentro, acreditó como jefa de delegación a la embajadora venezolana ante la OEA, Carmen Velásquez. No obstante, no acudió al recinto.

Fue, precisamente, la convocatoria a esta reunión de cancilleres lo que provocó que el presidente Nicolás Maduro iniciara formalmente su salida de la entidad continental, un proceso que tardará dos años.

Según el secretario de Relaciones Exteriores mexicano, Luis Videgaray, "la grave situación política, económica y social de Venezuela constituye uno de los mayores retos para el continente americano".

Al inicio de la reunión, el embajador alterno de Nicaragua, Luis Ezequiel Alvarado, expresó el más "firme rechazo y enérgica condena" por la convocatoria destinada, a su juicio, "a intervenir en los asuntos internos de Venezuela sin su consentimiento". En la misma línea, el representante de Bolivia, Fernando Huanacuni, denunció "las acciones injerencionistas" del secretario general de la OEA, Luis Almagro.

La canciller argentina, Susana Malcorra, en cambio, consideró que la convocatoria de la reunión "no implica injerencia".

Agencias AFP y DPA

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