Si optamos por presentar las críticas más relevantes de la "izquierda" o el neokeynesianismo al plan de estímulos del Banco Central Europeo (QEe) (Piketty -del QE de la Fed sostiene que ha beneficiado básicamente a los más ricos; que es la opinión vertida por J. Stiglitz sobre el QEe-, Werner, Krugman y Summers) es para desideologizar la cosa, demostrando que ni los propios están muy convencidos. De hecho, en Davos, la titular del FMI apenas le pudo retrucar a Larry Summers que el beneficio del QEe estaba en una desvalorización del euro. Lo que no aclaró la Sra. Lagarde es que no es el euro el que cae, sino el dólar el que estaría valorizándose: desde el máximo del 6 de mayo de 2014 el euro pierde el 19% ante el dólar y apenas el 1% frente al WSJ Dollar Index (16 principales monedas, por volumen operado del BIS). Esto implica que hasta ahora la eurozona no estaría obteniendo ninguna ventaja cambiaria con el QEe -excepción ante los EE.UU.-. Podemos presentar muchas críticas y argumentos a por qué el QE no sólo no funciona más allá del corto, sino que incluso puede ser contraproducente para el crecimiento económico de mediano y largo plazos. Pero hay que arrancar con Hyman Minsky (Securitizacion, 1978), quien demostró que en una economía impulsada por el crédito no son los depósitos los que estimulan los préstamos bancarios, sino la demanda de créditos lo que hace crecer los depósitos, vía la suba de la tasa de interés (y con tasas "pisadas"...). Mañana seguimos. Típica rueda en que la Fed cierra una de sus habituales reuniones, la sesión arrancó con las acciones sin decidirse a tomar un camino concreto y la tasa en baja. Vino el momento en que se difundió el comunicado y no aportó nada nuevo (tendremos tasas en torno a cero hasta junio -se habló de paciencia y economía sólida- y más discusiones sobre lo que debería o no hacerse), o en todo caso escarbando, diríamos que un tímido saltito alcista en acciones y tasa. Después se presentó la realidad. La tasa se desplomó 7 puntos básicos en 20 minutos y el petróleo, que venía retrocediendo otro 1% (cerró en u$s 44,38 por barril, -4%). El Dow resistió hasta las tres de la tarde, pero ya sin la referencia de los commodities, cuando sonaba la campana perdía el 1,13% quedando en 17.191,37 puntos.
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