En la Asamblea Nacional el texto logró el respaldo de 483 diputados con 86 en contra, una decena de ellos socialistas.
Según el premier, la ley "preserva las libertades" y "da al espionaje más medios ante la amenaza terrorista".
Pero las críticas arreciaron. "Es un día triste para la historia de las libertades individuales de Francia. Esta ley legaliza la intrusión masiva de los servicios del Estado en nuestra vida privada", aseguró la presidenta de Amnistía Internacional en Francia, Geneviève Garrigos.
| Agencia EFE |


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