La agencia externa de inteligencia no se centra en el contenido de las comunicaciones, sino en los "metadatos", es decir, quién contacta a quién. "Identifica a los interlocutores, el lugar, la fecha, la duración y el peso del mensaje. Lo mismo con los correos electrónicos -con la posibilidad de leer el asunto del correo-, los SMS, los faxes", explicó el artículo.
"Los políticos lo saben perfectamente, pero el secreto es la regla", afirmó Le Monde al develar la red de espionaje francés, similar a la que realiza la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense (NSA, por su sigla en inglés) y que generó cruces entre Estados Unidos y Francia por el control estadounidense de comunicaciones en la embajada francesa en Washington.
El almacenamiento que efectúa la DGSE es una práctica ilegal, según el diario, aunque las fuentes de los servicios secretos consultados precisaron que es "alegal", es decir, que no está regulado pero tampoco prohibido.
La información espiada por el Gobierno francés queda a disposición de una serie de agencias francesas a cargo de la seguridad, desde los servicios aduaneros a la inteligencia militar, interior, exterior y financiera, entre otras.
Le Monde no afirmó que Francia espíe de esa forma fuera de su territorio pero sí que detalló una "larga tradición" de espionaje industrial y comercial que data, al menos, de los años cincuenta del siglo XX, durante la "guerra fría".
| Agencias EFE y Reuters |


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