21 de noviembre 2012 - 00:00

Fue culpable por sincero

Fue culpable por sincero
No vamos a culpar a los dichos del presidente de la Fed por el 0,06% que cedió ayer el Dow al cerrar en 12.788,51 puntos. Básicamente porque lo que realmente afecta al mercado -para bien y para mal- son sus acciones más que sus palabras. De todas formas no podemos dejar de señalar cierta coincidencia con la caída del optimismo de los inversores pasado el mediodía (el Dow alcanzó a ceder un 0,74%), cuando en una especie de bravata dirigida más a los legisladores republicanos (exigió que se eleve el límite de la emisión de deuda del Tesoro) que a los demócratas o al Ejecutivo, les espetó desde el Club Económico de Nueva York que de no llegar a un acuerdo que evite el «precipicio fiscal», la economía norteamericana entraría en una nueva recesión. Fuese o no un error de cálculo (la decisión de Moody´s de seguir a S&P y bajar a AA la calificación a la deuda francesa -que con otra rebaja queda expuesta a un «ataque del mercado»-, recordó que es alta la chance que en no mucho tiempo -tal vez Fitch lo haga primero- lo repita con los EE.UU.), lo cierto es que después de la Oficina de Presupuesto del Congreso la de Bernanke ha sido la voz más «importante» sugiriendo que podría haber una recesión el año que viene, agregando para peor que la Fed no tiene herramientas para luchar contra ella (se supone que anunciaría un QE4 -la novedad es que jugarían con los encajes bancarios- luego que las partes lleguen al acuerdo, pero su éxito es cuestionable viendo que desde que se lanzó el QE3 el Dow retrocede un 6%). No es que esto le preocupe demasiado a «Ben» quien sólo está reclamando medidas coyunturales (no se opone a que se patee adelante el «precipicio»), porque para entonces Janet Yellen podría estar al mando de la Fed.

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