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Fuerte presión para que la Justicia posponga el fallo que puede derribar a Temer
El nuevo ministro del ramo, Torquato Jardim, opera para que esa corte demore el proceso por financiación ilegal de la campaña de 2014. El titular del TSE, Gilmar Mendes, un aliado del presidente, dijo ayer que no le corresponde resolver la crisis política. ¿Dilación en puerta?
ACLARA. El titular del Tribunal Superior Electoral, Gilmar Mendes, dijo que esa corte “no es un juguete del Gobierno”, aunque abrió la puerta a la posibilidad de posponer una sentencia que podría sellar la suerte de Michel Temer.
El caso involucra a la fórmula presidencial Dilma Rousseff-Michel Temer, denunciados por haber financiado ilegalmente la campaña victoriosa de 2014 por el derrotado Aécio Neves, senador suspendido acusado de haber pedido sobornos y de haber actuado con el actual mandatario para bloquear la operación "Lava Jato".
Mendes aparece mencionado como dador de favores, en grabaciones telefónicas interceptadas por la Policía Federal, para la estrategia de Neves, a quien conoce de cuando fue abogado general del Gobierno de Fernando Henrique Cardoso, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Importantes aliados de Temer esperan que el TSE se expida pronto y atan a esa decisión la posibilidad de permanecer en el Gobierno o abandonarlo. Esto último podría precipitar su caída en el marco de la crisis abierta por las grabaciones realizadas por el empresario de la carne Joesley Batista en marzo.
En este contexto se interpretó la designación el domingo de Torquato Jardim como ministro de Justicia. Se trata de un exmiembro del TSE, cuya designación es parte de la estrategia de Temer para seguir en el poder.
La prensa lo describió ayer como un duro crítico de la operación "Lava Jato" y recordó que en su momento se mostró contrario a que el TSE separara las cuentas de campaña de Rousseff y de Temer, algo que, irónicamente, hoy juega en contra de uno de los planteos del mandatario.
En tanto, Jardim, quien hasta ahora era ministro de Transparencia, aseguró ayer que el presidente no dimitirá ni será destituido y que, por el contrario, llegará al fin de su mandato, el 1 de enero de 2019. Cuestionó, asimismo, la confiabilidad de la grabación de Batista, dueño del frigorífico JBS, divulgada hace diez días.
El nuevo responsable de Justicia habló con varios medios locales y, apoyado en su experiencia de ocho años en el Tribunal Electoral, consideró "impensable" que alguno de los siete magistrados que lo integran no solicite más tiempo para estudiar la supuesta ilegalidad de la campaña de 2014, lo cual estiraría los plazos.
| Agencia EFE y Ámbito Financiero |


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