Washington - El sindicato UAW alcanzó un acuerdo con Fiat, Chrysler y el Gobierno estadounidense para reducir los costos laborales, en el marco de las negociaciones hacia una alianza entre el grupo italiano y la automotriz norteamericana. El jueves vence el plazo que le dio el presidente Barack Obama a Chrysler para reestructurar sus actividades; ahora restaría negociar con los acreedores bancarios por un pasivo de unos u$s 7.000 millones. En este caso Fiat estaría dispuesta a aceptar el concurso preventivo de Chrysler, de acuerdo con lo que establece el Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de EE.UU. Los inversores y bancos acreedores rechazaron la hipótesis elevada por el Tesoro norteamericano, agregan, pero Sergio Marchionne, CEO de Fiat, quiere cerrar la alianza.
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La Union of Auto Workers aceptó dolorosas concesiones pero señaló que el acuerdo «permite aprovechar la segunda oportunidad para la supervivencia de Chrysler».