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Fútbol libre y Agencia Social, menú K para la resurrección
Néstor Kirchner, como presidente, recibió a Julio Grondona en Casa Rosada. Hoy lo hará Cristina como parte del operativo Néstor 2011.
La secuencia tendrá como primera escala la notificación de que el Estado administrará la televisación del fútbol. La segunda, encriptada, promete un megaprograma contra la pobreza centralizado en una Agencia Social y un fondo de 15.000 millones de pesos.
El mix de fútbol libre, por TV abierta, y un plan que anticipan «revolucionario» en materia social conforman el menú con el que los Kirchner pretenden revivir la fantasía eternista de apostar el apellido, otra vez con Néstor, en la presidencial -¿de octubre?- de 2011.
Los dos anuncios, desconectados en lo operativo pero enlazados en la trama política, se orientan a devolver cuotas de euforia a un kirchnerismo que luego de la derrota del 28 de junio, entre tracciones y conspiraciones, comenzó a entrever su retirada.
Los ultras, abstemios de fervor K, ahora se dan ánimo entre sí relatando la fábula del luchador desfalleciente y arrinconado que en un último esfuerzo saca un manotazo y noquea, instante en el que trasmuta de derrotado irremediable en vencedor legendario.
«De tanto atacarlo, lo van a convertir en leyenda», garabatean en los paredones. Hablan de Kirchner, claro. Y almacenan pintura para, muy pronto, graffitear la consigna Néstor 2011. Desde Olivos, su Puerta de Hierro en Vicente López, el patagónico prenuncia un regreso.
Alberto Balestrini lo escuchó días atrás. «Néstor cree que puede ser él» transmitió pasmado. Té de por medio, otro mariscal K en Buenos Aires, Mario Ishii, abandonó Olivos la semana pasada con esa hoja de ruta y una promesa del ex presidente: salir de gira.
Otro bonaerense, José María Díaz Bancalari, constató en directo un anexo de ese mismo libreto de perpetuación pingüina. «Daniel tiene que seguir ahí (como gobernador), nosotros lo vamos a ayudar y va a pasar a la historia como el que ordenó la provincia».
Tanta bondad con Scioli, casi el «hermano Daniel», acaso explique por qué el gobernador afirma que no lo desvela no contar con los 3.000 millones que necesita para cerrar 2009. Felipe Solá -que padeció esos rojos- oyó, absorto, ese diagnóstico desprejuiciado.
Certezas
Alguna otra certeza, ahora que volvió a tener acceso a Olivos y a recibir indicaciones precisas, el ministro Florencio Randazzo podrá aportar a los intendentes peronistas de su zona, la Cuarta Sección, cuando los reúna hoy en la primera cumbre post 28-J.
«Néstor no vuelve a estar ahora en carrera; nunca dejó de estar en carrera», se euforizó, otra vez sonriente, un cacique dispuesto a ponerse al frente de la cruzada Kirchner 2011, embalado con la hipótesis que el ex patagónico recita en Olivos para vender futuro.
Dice que la oposición tendrá, como mínimo, dos candidatos a presidente -da por seguros a Julio Cobos y a Mauricio Macri- o hasta tres -no descarta a Elisa Carrió-, lo que dividirá, especula, el voto opositor, que ubica en el orden del 70%, tomando como base el 28-J.
El rap continúa con la afirmación de que el caudal básico del peronismo, que estima del 28% mínimo, le garantiza un pasaje al ballottage. Cuando llega a ese capítulo, empieza con los desvíos y las vaguedades. Con un análisis similar creyó que ganaba el 28 de junio.
Por eso, la jugada con el fútbol -que beneficia a los quintiles más bajos sin capacidad para pagar cable o codificado- y la Agencia Social, dirigida al mismo mercado. Para los sectores medios, hizo otro gasto: Cristina de Kirchner le ordenó a Julio De Vido mantener los subsidios para evitar un tarifazo.
El sábado, tras los tres anuncios, Amado Boudou deberá redibujar sus previsiones: 400 millones para subsidios, 600 para la AFA (300 reales, lo demás será impositivo) y los 15.000 millones, la mayoría pautada para obras y programas vigentes, para la Agencia Social.
En alerta, Boudou se zambulló en el diseño con Alicia Kirchner y Carlos Tomada -además de De Vido-, pero la coordinación será en la Agencia por crear donde, se afirma, iría el protokirchnerista Dante Dovena, que se queda sin banca el 10 de diciembre. Otras voces mencionaban a Emilio Pérsico.
Infraestructura
La ola inicial se concentrará en el conurbano con el objetivo de incrementar de 15.000 a 100.000 los cupos del programa para la construcción de obras de infraestructura, gestionadas a través de cooperativas, con ingresos de $ 1.300 mensuales para cada trabajador.
Más adelante se extenderá, por etapas, al resto del país. La pretensión, según el criterio con el que proyectó el plan Alicia Kirchner, es reducir al mínimo los planes Jefes y Jefas de Hogar. Ahora tendrán contraprestación, pero se aumentará el ingreso.
Fútbol y Agencia Social; show y obras, el histórico -no infalible- menú peronista.


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