29 de agosto 2011 - 00:00

Fútbol para nadie

Este loco, loco fútbol te puede regalar cada semana un marco diferente de lo que debería ser igual. Primera fecha sin público visitante, la segunda con público neutral (léase visitante disfrazado), y en la tercera sin gente de ninguna especie.

Este loco, loco fútbol castiga a los hinchas sanjuaninos que sin comerla ni beberla dejan más «desamparados» que nunca al club de sus amores cuando no tienen responsabilidad alguna en los hechos ocurridos la tarde que River descendió a la «B» Nacional.

Pero todo es así, improvisación, marcha atrás, marcha adelante. Y en el medio el «fútbol para nadie», a puertas cerradas, con menos pasión que un cabeza en el patio de mi casa.

Pero nuestro querido River Plate se prepara para todas las adversidades, como para que no queden dudas que la humildad y el sacrificio nos va a devolver a la Primera División.

En los primeros cinco minutos, al igual que en los partidos anteriores, un comienzo electrizante con dos llegadas hilvanadas por el pibe Ocampos, rápido, frontal y con panorama.

A partir de ahí, nada. Imprecisiones, cortados todos los circuitos de generación de juego, el «Chori» muy retrasado y marcado, Cavenaghi aislado, y los sanjuaninos yendo al piso y dejando la vida en cada pelota.

-¡Dale Favale, cobrá algo querido, si hoy no te va a putear nadie!

Hasta la media hora de juego todo era una siesta. Tanta modorra que hasta me animaría a decir que la visita había hecho más méritos que nosotros.

A los 35 minutos Sánchez habilita sobre la derecha a Aguirre, y éste lanza un centro al segundo palo para que el pibe Ocampos defina de cabeza cruzándola al otro palo.

Minutos después Aguirre le devuelve la gentileza a Sánchez que cruza un cabezazo frontal al palo derecho del arquero.

Flojito River en el primer tiempo. Hizo la diferencia en la categoría de sus individualidades y se llevaba un premio excesivo para lo que fue el desarrollo del juego.

El segundo tiempo empezó con un ida y vuelta vertigi

-¡Vamos River, a soltarse ahora que vamos dos arriba! ¡Definamos muchachos!

A los 15 minutos, en el mejor momento de River el «Chori» pierde la pelota en la puerta del área y en un buscapié descuentan los sanjuaninos.

-¡Noooooooooooooo, nooooooooooooooo! ¡Están para el knock-out y les ponemos la jeta!

Por suerte no nos descontrolamos, y definimos a los 25 minutos con un gol del «Chori» después de un intento de Fer Cavenaghi.

-Pobre Torito, le están faltando siempre dos pesitos pal mango.

Al final un tiro de Mauro Díaz -entró por Aguirre- se estrella en el travesaño y otro de Bou -ingresó por Ocampos- da en el palo.

-¡Bien Maurito, bien, te doy el alta de la artrosis pibe!

Pobre arquero el sanjuanino, le estamos cascoteando el rancho. ¡No me tiren, soy Giordano! debe estar diciendo.

Final. Tres puntitos y una mejor imagen al final después de un pálido primer tiempo.