26 de agosto 2011 - 00:00

Gadafi llamó a “matar calle por calle”, y se multiplican los combates

Fueron hallados túneles dentro del complejo de Bab al Aziziya y por allí se pudo haber escapado Muamar el Gadafi. Decenas de miembros de su cuerpo de seguridad cayeron muertos.
Fueron hallados túneles dentro del complejo de Bab al Aziziya y por allí se pudo haber escapado Muamar el Gadafi. Decenas de miembros de su cuerpo de seguridad cayeron muertos.
Los rebeldes ya gobiernan Libia desde Trípoli. No obstante, el dominio de la capital no parece asegurado. Diversos puntos de la ciudad son escenario de enfrentamientos. Hay incluso retrocesos de los insurrectos en otras urbes. El ex «Guía» supremo se habría escurrido hacia el sur. Se teme un horizonte de fuga del clan Gadafi y enfrentamientos que se extiendan en el tiempo. Ello podría agravar el cuadro que presenta la extrema heterogeneidad del frente rebelde, amén del pasado dudoso de algunos de sus integrantes. Se sabe que cabezas visibles del Consejo de Transición ocuparon puestos próximos a Gadafi hasta hace meses. Islamistas fanatizados se quedaron en las montañas occidentales y no forman parte de la avanzada. No obstante, se empieza a negociar por el petróleo. Francia e Italia monitorean la situación de cerca. c La OTAN mantiene, por ahora, una presencia discreta en el campo de batalla.

Trípoli - Huidizo y con un margen de maniobra mayor al que se esperaba en las primeras horas del asalto rebelde a Trípoli, Muamar el Gadafi llamó ayer a defender la capital libia y «matar a los rebeldes calle por calle», en un mensaje de audio transmitido por el canal Al Oruba, mientras siguen los combates en la capital y en otras ciudades.

Gadafi pidió «matar a los rebeldes calle por calle y no tener miedo de los bombardeos». «No habrá un lugar seguro para los rebeldes», advirtió el coronel que rigió en ese país durante 42 años, y ratificó que Libia «no es de Francia, no es de (Nicolas) Sarkozy, no es de Italia, no es de los colonialistas».

Aparecieron cadáveres esparcidos en diversos sectores de la fortaleza de Bab al Aziziya, antiguo bunker de Gadafi. Durante varias horas circuló la hipótesis de que el rais y uno de sus hijos se escondían en Abu Salim, un barrio al sur del complejo.

Dura batalla

Los rebeldes avanzaron un kilómetro y medio en esa dirección, tras una dura batalla y ayudados por bombardeos de la OTAN, pero no hallaron a Gadafi, por lo que suponen que podría haber huido hacia el sur, rumbo al aeropuerto, donde el coronel tiene algunas granjas.

En Roma, la exmano derecha de Gadafi, Abdel Salam Jalud, aseguró que «nadie sabe dónde está» el coronel libio, y deslizó la posibilidad de que se encuentre en la «parte meridional de Trípoli» o que ya «haya salido de la ciudad» incluso vestido de mujer.

La insurrección tomó el control del aeropuerto de Trípoli tras intensos combates y se apoderó de vehículos militares y armas. «Tomamos el control total del aeropuerto, en sur, norte, este y oeste. Hay todavía humo de uno de los aviones incendiados durante la noche por los leales», dijo Abdul Salam Sakali.

Sin embargo, el dominio de Trípoli está lejos de ser total. El canal árabe Al Arabiya aseguró ayer que las tropas leales a Gadafi siguen atacando el aeropuerto. Pese a ello, el rebelde Consejo Nacional de Transición (CNT) informó que comienza a administrar el país desde Trípoli. Hasta ahora, su sede de mando estaba en Bengasi, segunda ciudad del país y cuna de la revuelta.

Acribillados

En tanto, más de 30 hombres, todos al parecer de fuerzas leales al coronel, fueron encontrados acribillados, en un campamento militar del centro de Trípoli. También en la capital libia hubo durante más de 40 minutos disparos frente al hotel Corinthia, donde fueron transferidos los periodistas italianos liberados. Los cronistas Elisabetta Rosaspina, Giuseppe Sarcina, Domenico Quirico y Claudio Monici fueron liberados de una casa de Trípoli en una acción no del todo clara y en la que habrían participado agentes especiales 007 de Italia.

En otras partes del país, los rebeldes buscaban eliminar los últimos focos de resistencia, como por ejemplo Sirte, ciudad costera en el centro del país y lugar natal de Gadafi.

Milicianos de la oposición avanzan hacia Sirte por las terminales petroleras de Brega y Ras Lanuf, mientras las tropas leales a Gadafi se colocaron a 120 kilómetros al este de la ciudad natal del rais, en una zona del Valle Rojo.

Por el oeste partieron los rebeldes y llegaron a unos cincuenta kilómetros de Sirte, donde también hubo bombardeos de la OTAN, de acuerdo con lo reportado por Al-Oruba.

La ciudad se encuentra desde hace días sin electricidad y teléfonos y no recibe más suministros de alimentos.

La resistencia de las fuerzas de Gadafi sorprendió a los insurgentes pues «pensábamos que se rendirían con la caída de Trípoli», declaró el comandante rebelde Fawzi Bukatif.

«Asesores»

Asimismo, fuerzas leales al exgobernante cercaron Zuara y golpearon a distancia con armas pesadas la ciudad situada al oeste de Libia, cuyo centro está controlado por los rebeldes desde hace tres días.

Es por ello que, pese a que la OTAN no reconoce que haya efectivos en el campo de batalla, su presencia es un hecho bajo la figura de «asesores». La agencia AFP comprobó que franceses están instalados en los locales de la refinería paralizada de Zuwaitina, en el golfo de Sirte.

Con sus radios en la mano, salen a veces del refugio de plástico blanco para fumar un cigarrillo y discutir en inglés con los colegas británicos que ocupan el campamento vecino.

Uno de los ingleses, con la piel enrojecida por el sol y cuya barba pelirroja disimula mal su origen en medio de rebeldes de tez más oscura, está vestido con una banal camiseta y pantalones camuflados color arena, informó la agencia.

De acuerdo con los cronistas que lo atestiguaron, su papel no deja lugar a dudas: un trabajo de inteligencia y de guía a distancia de los bombardeos aéreos de la OTAN.

Agencias ANSA, AFP y DPA, y Ámbito Financiero

Dejá tu comentario