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Gales, el mejor de Europa
Las diferencias entre ambos torneos son varias, partiendo por la cantidad de participantes y el formato. Mientras el Seis Naciones nuclea a Inglaterra, Gales, Francia, Irlanda, Escocia e Italia, en el torneo del Hemisferio Sur juegan Nueva Zelandia, Australia, Sudáfrica y Los Pumas.
En el primero, y según los rankings publicados ayer, jugaron el cuarto, quinto, sexto, noveno, décimo y duodécimo equipo del escalafón mundial. Por el contrario, en el Rugby Championship, juegan los primeros tres (Nueva Zelandia, Sudáfrica y Australia) y Argentina que regresó al octavo lugar.
En el juego, las diferencias suelen ser también notables. Ambos torneos se destacan por la pasión de sus equipos y la potencia física empleada, en definitiva como se juega el rugby moderno. Si bien en Europa se está tendiendo a un juego de mas fases, el estado de algunos campos de juego, en el helado y húmedo invierno europeo no permite un juego desplegado. Los números son contundentes: en este Seis Naciones se apoyaron tan solo tres tries por partido de promedio.
Por el contrario, en el Hemisferio Sur, mas allá de lo que el clima pueda deparar -recordamos el test-match entre los All Blacks y Los Pumas bajo una huracanada lluvia- se juega con un clima mas agradable, pisos más firmes tendientes a un rugby más abierto y de participación de los backs.
Gales se coronó merecido campeón el sábado, quitándole a Inglaterra una nueva chance de llevarse el Grand Slam al ganar invicto el torneo. Como en el Seis Naciones no hay punto bonus -sí lo hay en el Rugby Championship, dándole otro vértigo al torneo- para ser campeón, Gales debía además vencer por mas de 8 puntos. Fue por más: el seleccionado local vapuleó a los ingleses de una manera pocas veces vista en la historia de este torneo. Con un marcado control de la defensa y un ataque bien pensado, se fueron imponiendo con tal claridad que al finalizar el partido, el 30 a 3 fue inapelable para los perdedores, que mas allá de buscar algún tipo de excusa debieron saludar a un digno campeón que llegó a este torneo en busca de una redención.
Después de perder siete partidos seguidos -incluyendo uno contra Los Pumas en noviembre- y caer en el arranque del Seis Naciones, eran gigantes las dudas respecto del campeón 2012. Con trabajo y un juego concreto lo de Gales mereció la celebración.


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