Ganó Mujica, pero sin mayoría, y debe enfrentar a Lacalle en un ballottage

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Montevideo - Uruguay despertará hoy inmerso nuevamente en una agitada campaña electoral. Como lo habían adelantado las encuestas, el próximo Gobierno se definirá en un ballottage entre la fórmula oficialista integrada por José «Pepe» Mujica y Danilo Astori, y los representantes del Partido Nacional (PN, Blanco), Luis Alberto Lacalle y Jorge Larrañaga. Un desempeño mejor que el pronosticado del candidato del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, quien anoche mismo anunció su apoyo al centroderecha, define un escenario de paridad para la votación del 29 del mes próximo.

Según proyecciones de encuestadoras privadas, el Frente Amplio (FA) conseguía alrededor del 48% de los votos y se ubicaba a medio punto de mantener la mayoría parlamentaria. El PN, en tanto, cosechaba un 28,8% y Bordaberry se acercaba a un sorprendente 17,7% de los sufragios, un resultado que le otorga vital importancia en una segunda vuelta.

Anticipo

«Yo voy a votar a Lacalle. El Partido Colorado no va a especular con nada, va a ser lo que es mejor para el país, por eso lo digo hoy», anticipó el hijo del ex dictador Juan María Bordaberry. «Lo reiteramos, hay que elegir entre dos ciudadanos y yo ya elegí», enfatizó.

El gesto fue agradecido minutos después por un sereno Lacalle, quien destacó los «valores en común que unen al Partido Nacional y al Partido Colorado».

«Todo indicaría que nuestra fuerza política, una vez más, va a tener una expresión muy importante. Aún no descartamos lograr la mayoría parlamentaria, aunque no lo podemos afirmar», fueron las primeras palabras de Mujica tras conocerse las proyecciones. «La sociedad nos exige un esfuerzo más, es decir, participar en una segunda vuelta», reconoció el ex líder tupamaro y ex ministro de Agricultura.

«Tenemos un punto de partida muy optimista para este ballottage. Y desde allí abogamos por que se mantenga la altura que se demostró en el proceso electoral. Estamos muy reconfortados por el clima. Vamos hacia la lucha», continuó.

«Les pedimos a nuestros compañeros un poco más de esfuerzo», añadió Mujica, que es resistido por los votantes moderados debido a su pasado de guerrillero y a su manera polémica de expresarse.

El resultado no es el deseado por el Frente Amplio, dado que, en el escenario descripto, el ballottage es de final abierto. Además, una hipotética suma de votos blancos y colorados marca una fuerte paridad izquierda-derecha, por más que su concreción esté por verse. Sin embargo, analistas destacaban que los votos que le restan a Mujica para acceder al poder son pocos y que incluso lo podría acercar a ese objetivo una menor participación electoral en la segunda vuelta.

El FA quedaba cerca anoche del control de ambas Cámaras del Congreso, compuestas por 30 senadores y 99 diputados.

«Ya tenemos más del 48%, van a pasar unas horas hasta que sepamos el resultado completo; estamos contentísimos en ese sentido», manifestó Astori.

Demora

A pesar de que estaban programados anuncios preliminares para las 20.30 hora local, los medios de comunicación demoraron en divulgar los resultados de boca de urna. Las previsiones fueron difusas y en principio hasta se había hablado de un triunfo en primera vuelta del FA. El hermetismo había recordado en principio las elecciones de octubre de 2004, en las que Tabaré Vázquez se consagró con lo justo: 50,45% de los votos.

No bien se anunciaron los primeros resultados, automovilistas afines a la izquierda hicieron sonar sus bocinas en el centro de la ciudad. Los simpatizantes de la fórmula oficialista se fueron multiplicando en los alrededores del búnker ubicado en el Hotel HN Columbia, frente a la rambla Gran Bretaña, hasta llegar a decenas de miles. Acompañaron a Mujica en su búnker el gobernador santafesino, Hermes Binner; el intendente de Quilmes Francisco «Barba» Gutiérrez, y el legislador capitalino Diego Santilli.

Mujica fue el primero de los postulantes que se acercó a las urnas, alrededor de las 8 de la mañana. Fue una votación caótica debido a las decenas de periodistas que cubrían el evento. Hubo empujones, pero las cosas no pasaron a mayores. «Mañana el país sigue y estamos todos en el mismo barco», se limitó a afirmar el ex tupamaro en clave de unidad nacional.

Al mediodía fue el turno de Lacalle. «Quiero saludar a todos los que han hecho uso del derecho al voto, sin importar a quién hayan votado», indicó el blanco tras salir del cuarto oscuro. «Es el tesoro más grande, elegir en paz a quién queremos que nos gobierne, a quién le prestamos el poder por cinco años», enfatizó en coincidencia con su contrincante.

Previamente, el presidente Tabaré Vázquez, que deja el poder con una popularidad del 60%, había depositado su sufragio en el Club Arbolito, en su barrio de origen, Las Tejas. «Es una verdadera fiesta cívica que se manifiesta con alegría y entusiasmo», manifestó.

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