8 de febrero 2013 - 00:00

“Gasalla Nacional” y en su veta más celebrada

Personajes como la abuela, o la empleada pública, ratifican el enorme talento de Antonio Gasalla en un show en el que también brillan sus buenos reflejos para la improvisación y el feedback con el público.
Personajes como la abuela, o la empleada pública, ratifican el enorme talento de Antonio Gasalla en un show en el que también brillan sus buenos reflejos para la improvisación y el feedback con el público.
«Gasalla Nacional» Libro y Dir.: A. Gasalla. Int.: A. Gasalla, L. Sánchez y S. Borrás. (Teatro El Nacional).

Desde enero de 2009 hasta septiembre del 2012, Antonio Gasalla protagonizó uno de los títulos más taquilleros del teatro argentino, «Más respeto que soy tu madre», comedia basada en la simpática saga familiar que Hernán Casciari escribió en un blog. Luego de lucirse en el rol de la sufrida ama de casa Mirta Bertotti, el actor decidió reflotar, por una breve temporada, a sus personajes más celebrados (Soledad Solari, Flora y la abuela, entre otros).

Gasalla abre el show dialogando con los espectadores: baja a la platea, hace preguntas, escucha con atención, averigua si hay extranjeros en la sala, sin que el ritmo recaiga y nadie se extralimite. Como pionero del Café Concert tiene muy buenos reflejos para la improvisación y domina con rienda firme el feedback con el público.

En su recorrido temático, especula con la muerte de Fidel Castro, se burla de los problemas de Susana Giménez con el sistema «High definition», pasa revista a temas políticos y de farándula, y narra, con irresistible comicidad y elocuencia, la vida en un crucero de 6 mil pasajeros («¿Se imaginan si, por joder, todos deciden ir a popa?»).

Hay quienes lamentan que suspenda este inspirado tête-à-tête con la platea para dar entrada a sus personajes. Pero éstos también tienen mucho qué decir; en especial la abuela que, como ya es tradición, se expresa con total impunidad. Uno de los skechts más eficaces es el de Flora (la empleada pública) puro nervio, desidia y mal carácter.

Secundado por Sebastián Borrás y la actriz uruguaya Laura Sánchez (sus dos «víctimas» de turno), Gasalla pone en juego las malas artes de esta jefa de sección que se vale de su puesto para humillar al prójimo. Su cinismo, sus raptos de furia, su manera de enmascarar el sadismo que la anima, están expuestos con enorme talento. Son características que llevan a pensar en el actor como un buen candidato para «Ricardo III». El comentario se debe a que según trascendió, le habrían ofrecido a Gasalla protagonizar esta obra de Shakespeare en el Teatro San Martín.

Mientras tanto, en este divertido espectáculo de dos horas de duración, hace que el público ría sin descanso y experimente una profunda catarsis, gracias a sus disparatadas reflexiones y a su peculiar modo de expresarse que vuelve gracioso todo lo que toca.

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