25 de enero 2012 - 00:00

Gobernador de sólo 39 años se perfila como rival de Chávez

Henrique Capriles, gobernador del estado de Miranda, el segundo más populoso de Venezuela, surge ya como el principal referente de la Mesa de Unidad Democrática, la amplia alianza que buscará desalojar del poder a Hugo Chávez en las elecciones de octubre.
Henrique Capriles, gobernador del estado de Miranda, el segundo más populoso de Venezuela, surge ya como el principal referente de la Mesa de Unidad Democrática, la amplia alianza que buscará desalojar del poder a Hugo Chávez en las elecciones de octubre.
Caracas - El líder opositor venezolano Henrique Capriles consolidó ayer su candidatura para desafiar en las urnas al presidente, Hugo Chávez, con el apoyo recibido de Leopoldo López. Éste renunció a presentarse a las primarias de la Mesa de Unidad Democrática del próximo 12 de febrero. «El que quiera votar por mí, vote por Henrique Capriles», dijo.

López, al que las encuestas situaban en tercer lugar, aseguró que Capriles «va a ser el próximo presidente de los venezolanos». Los sondeos señalan que Chávez marcha por delante, pero los opositores se esperanzan en que la candidatura surgida de las primarias podría darles un impulso decisivo.

«Vamos juntos a esta gran victoria, cuenta conmigo en la posición en donde me corresponda para consolidar esa gran Venezuela», arengó López, exalcalde del municipio caraqueño de Chacao.

Capriles dio la bienvenida a López, con quien cofundó el partido de centroderecha Primero Justicia, y le pidió que «asuma la coordinación general» de su comando de campaña.

Con la decisión de López quedan en la pugna antichavista Pablo Pérez (partido Un Nuevo Tiempo, centro), gobernador del estado Zulia, al que las encuestas sitúan en segunda posición; la diputada María Corina Machado (centroderecha, expresidenta de la ONG Súmate), el exembajador Diego Arria (empresario, diplomático, fue funcionario del presidente socialdemócrata Carlos Andrés Pérez) y el excomunista Pablo Medina, quien se define como integrante de la «izquierda democrática».

López reconoció que la inhabilitación que pesa en su contra en Venezuela, cuyo levantamiento fue ordenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) en septiembre, pesó en su decisión.

El hasta ayer precandidato fue inhabilitado en 2008 para ejercer cargos públicos hasta 2014 por la Contraloría del país por supuestas irregularidades en relación con la asignación de fondos de la petrolera estatal PDVSA durante su gestión como alcalde de Chacao.

La Corte Interamericana ordenó en septiembre a Venezuela «dejar sin efecto» esa inhabilitación, pero el Tribunal Supremo de Venezuela declaró «inejecutable» el fallo de su par de San José.

Capriles, de 39 años, gobernador de Miranda, territorio que abarca parte de Caracas, ingresó al Congreso en 1998 de la mano del tradicional partido Copei (centroderecha), pero hoy se declara admirador de Luiz Inácio Lula da Silva.

Presidió la Cámara de Diputados, pero su gestión duró muy poco ya que Chávez, que juró como presidente en febrero de 1999, instauró una Asamblea Nacional Constituyente que aprobó una nueva carta magna que definió la unicameralidad del Congreso.

En 2000, Capriles fue electo alcalde de Baruta, en la capital Caracas, y cuatro años más tarde se convirtió en el primer alcalde reelecto de dicho municipio.

En su primera gestión se vio envuelto en un hecho durante el breve golpe de Estado a Chávez en abril de 2002 que le valió cuatro meses de cárcel antes de que la causa fuera sobreseída.

En medio de la confusión que reinaba cuando militares le pidieron la renuncia a Chávez, opositores trataron de ingresar a la embajada de Cuba en Caracas para verificar si el vicepresidente Diosdado Cabello se escondía allí.

Capriles trató de mediar -según propia versión-, pero el entonces embajador cubano lo acusó de saltar el muro de la legación diplomática e inspeccionar el lugar. Por eso fue llevado a prisión. Pese a haber sido declarado inocente, en 2008, en plena campaña para las elecciones regionales, se le reabrió el proceso. La acción no avanzó y ese año peleó la gobernación de Miranda con Cabello, y ganó con el 52,5 por ciento de los votos. Miranda es el segundo estado más poblado del país con casi 3 millones de habitantes.

Agencias EFE y AFP, y Ámbito Financiero

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