24 de septiembre 2013 - 00:00

Gobernadores esperan el guiño de Nación por deudas

En medio de la incertidumbre sobre la suerte que correrá el plan de refinanciación de deudas de las provincias -que expira a fin de diciembre-, el mandatario de Chaco, el justicialista Jorge Capitanich, reveló ayer que el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, se comunicó con algunos gobernadores para llevarles tranquilidad sobre el espinoso tema.

La declaración -efectuada al diario Norte de Resistencia- se dio en un contexto de estricto hermetismo oficial respecto de la decisión que tomará finalmente la Casa Rosada sobre el programa federal, que al concluir disparará un desembolso de las provincias en servicios de deuda en 2014 por cerca de $ 9.200 millones.

De hecho, varios mandatarios consultados ayer por este diario negaron haber recibido precisiones desde Balcarce 50, y de hecho insistieron en la preocupación que les genera la falta de anuncios.

"Después de las elecciones debe haber sí o sí una solución sobre la reprogramación de deudas", dijo uno de los caciques provinciales.

Hoy por hoy, una eventual prórroga del Programa Federal de Desendeudamiento no está contemplada en el proyecto de Presupuesto nacional para el año entrante que se discute en la Cámara de Diputados.

Sin embargo, Cristina de Kirchner cuenta con varias alternativas para garantizar el alivio que esperan los Ejecutivos provinciales, en plena campaña, como el impulso de una ley complementaria o la introducción de modificaciones al plan de gastos en el recinto.

Por de pronto, Capitanich -de aceitada sintonía con la Casa Rosada- además recordó que su provincia busca aplicar un sistema de compensación de activos y pasivos con Nación, como ya ocurrió en 2010.

También remarcó que "la deuda para 2015 será menor al 18% respecto del presupuesto" local, porcentaje mucho menor al 363% de los ejercicios 2002-2003. En el caso de esa provincia del nordeste, si no se prorroga la refinanciación deberán desembolsar $ 465 millones el año que viene.

En las últimas semanas, gobernadores y ministros de Hacienda dejaron entrever su malestar por la falta de precisiones sobre el futuro del plan de reprogramación de deudas, que en 2010 definió un período de gracia para el pago de intereses y amortizaciones de capital de las deudas de las provincias.

"Lo más conveniente es que se coparticipe el Impuesto al Cheque, para que las provincias puedan pagar sus vencimientos", aportó ayer un ministro del interior ante este diario en medio de la discusión presupuestaria nacional, además de reclamar que la Casa Rosada se maneje con un criterio de "premios y castigos" para respaldar a las provincias que muestran un stock de deuda menor en relación con su presupuesto.

"Hoy por hoy, los 9.300 millones para reprogramar deudas contemplados en el proyecto de presupuesto alcanzan sólo para 3 o 4 provincias", se quejó.

A esta situación se suma además la resignación de recursos en materia de coparticipación que les representará a los gobernadores la reciente suba del mínimo no imponible para tributar el Impuesto a las Ganancias.

Sin embargo, en el caso de Chaco, Capitanich confió en que esa reducción quedará compensada a partir de un incremento en el consumo por parte de la población. "De forma indirecta, estaríamos hablando de una mayor recaudación por Impuesto al Valor Agregado y por el que se cobra por transferencias financieras", dijo Capitanich.

El mandatario anticipó además que enviará el próximo lunes el proyecto de Presupuesto 2014 a la Legislatura, y que no prevé subas de impuestos durante los próximos dos años.

"No vamos a realizar ninguna modificación impositiva en los próximos dos años de administración de la Provincia; vamos a cumplir con nuestras metas de carácter fiscal de recaudación, y también con el ordenamiento fiscal", dijo.

Dejá tu comentario