29 de julio 2009 - 00:00

Gobierno, CGT y UIA fijaron el mínimo a 1.500 pesos

El abogado laboralista Daniel Funes de Rioja, representante de la UIA, sale de la reunión del Ministerio de Trabajo tras un cuarto intermedio del Consejo del Salario Mínimo.
El abogado laboralista Daniel Funes de Rioja, representante de la UIA, sale de la reunión del Ministerio de Trabajo tras un cuarto intermedio del Consejo del Salario Mínimo.
La presidente Cristina Fernández de Kirchner anunció anoche el acuerdo al que arribaron empresarios y trabajadores en el Consejo del Salario, para la conformación de un nuevo salario mínimo. El anuncio fue en la sede del Ministerio de Trabajo y establece un mínimo de 1.500 pesos que se abonarán en tres cuotas escalonadas: 1.400 el 1 de agosto, 1.440 el 1 de octubre y 1.500 el 1 de enero de 2010.

El nuevo piso salarial fue acordado por el Gobierno, los gremios y las cámaras empresariales tras una extensa y reñida discusión.

El principal escollo para cerrar el acuerdo estuvo centrado en las propuestas de la CGT y la UIA, ya que la central obrera pretendía un salario mínimo de 1.700 pesos y la entidad representativa de los industriales ofrecía 1.400.

Finalmente, el acuerdo se aprobó con el voto afirmativo de la UIA, la CGT y cámaras como la FADEAC, que agrupa a los transportistas de cargas, y el negativo de la CTA, que pretendía un monto más alto, y el campo, que impulsaba uno menor.

Las negociaciones comenzaron ayer temprano en la sede de la cartera laboral, y hasta las 22 las partes no habían llegado a un acuerdo. Mientras la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera del país, reclama elevar el salario mínimo a $ 1.700, la Central de los Trabajadores Argentinos (CTA) pedía un piso $ 2.062 mensuales. Como contrapartida, la Unión Industrial Argentina (UIA) aceptaba un mínimo de $ 1.400, pero reclamaba la división regional y sectorial, o la aplicación de un subsidio a cambio.

En medio de las negociaciones, el primero en reconocer que la propuesta de la UIA caía y no sería tenida en cuenta por el Gobierno y los sindicatos fue el titular de la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Osvaldo Cornide, que adelantó que la representación patronal en el Consejo del Salario Mínimo aceptaría «un nuevo piso salarial de 1.500 pesos».

Antes se habían conocido las demandas de las dos centrales sindicales. La CGT había reclamado un alza salarial que lleve el mínimo a los $ 1.700, mientras que la CTA se mantuvo en el pedido previo de los $ 2.062.

Cornide, sin embargo, expresó que para abonar un nuevo mínimo de $ 1.500 las regiones del Noroeste y Noreste (NOA y NEA) deben ser asistidas con desgravación impositiva.

«El piso ideal es el que se puede abonar en una condición económica determinada. La prioridad es hoy conservar el empleo y no discutir salarios, aunque es preciso reconocer que el mínimo quedó retrasado en relación con el aumento de precios», expresó.

Delegados

Los representantes sindicales por la CGT y la CTA que comenzaron desde temprano las negociaciones dentro del ministerio fueron Hugo Moyano, Juan Belén, Gerardo Martínez, Gerónimo Venegas, Andrés Rodríguez, José Pedraza, Héctor Daer, Oscar Lescano, Juan José Zanola, Armando Cavalieri, Roberto Fernández, Omar Viviani, Mario Manrique, Hugo Yasky, Pedro Wasiejko y Pablo Micheli. Por el sector empleador estuvieron presentes Daniel Funes de Rioja, Juan Sacco, Juan Etala, Ricardo Guell, Horacio Martínez, Hugo Biolcati, Eduardo Buzzi, Adolfo Burgos, Carlos Garetto, Pedro Etcheverry, Jorge Álvarez, Osvaldo Cornide, Carlos Wagner, Jorge Brito, Adelmo Gabbi y Francisco Dos Reis.

Al ofrecer la cifra de $ 1.400, las cámaras patronales argumentaron que «la situación global y particular de la producción hace difícil otorgar un incremento superior». La propuesta de la UIA que fue rechazada reclamaba que no haya un salario fijo y único en todo el país, sino que se tenga en cuenta que «en medio de una crisis no se puede uniformar», según declaró el vicepresidente de la UIA, José Ignacio de Mendiguren. El dirigente también destacó la recuperación salarial en la industria, que creció un 40% por sobre la inflación, mientras que la mejora de haberes de los servicios superó sólo en 7 puntos al costo de vida.

De Mendiguren señaló que en la discusión tendiente a acordar un nuevo piso para el salario mínimo «no se puede poner todo en la misma bolsa», por lo que pidió que «cada sector negocie en particular».

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