Aunque en el Gobierno existe la certeza de que la Justicia no avalará las impugnaciones, ayer había nerviosismo en la Casa Rosada por la demora del juez Manuel Blanco en emitir el fallo sobre la presentación que hicieron el radicalismo y la Coalición Cívica contra las candidaturas de Néstor Kirchner y Daniel Scioli. Blanco estuvo ausente de su juzgado en La Plata durante el fin de semana por culpa de una gripe, por lo que recién ayer por la noche volvió a ocuparse de las impugnaciones. Anoche se supo que recién hoy al mediodía habría un pronunciamiento del juez.
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El proceso para resolver las impugnaciones continuará hoy para los casos de Kirchner y Scioli, pero no para las tachas que la oposición presentó contra los intendentes que fueron como candidatos testimoniales en listas a concejales.
En esos casos, la Junta Electoral en La Plata piensa esperar hasta que el juez Blanco se pronuncie sobre los casos nacionales de Kirchner y Scioli. Hay otro caso que sigue en el más absoluto misterio: la impugnación a la candidatura de Sergio Massa, que fue anunciada hace una semana por el radicalismo. De acuerdo con los registros de la Justicia, ni el jujeño Gerardo Morales, ni Ricardo Gil Lavedra (los dos radicales que activaron las impugnaciones a candidaturas del oficialismo) presentaron hasta ahora objeción alguna en contra del jefe de Gabinete.
De todas formas, los apoderados de la UCR y la Coalición Cívica a nivel nacional y en la provincia de Buenos Aires ya prepararon la apelación al supuesto fallo denegatorio de Blanco para elevar la causa a la Cámara Federal y ya analizan los argumentos que deberían utilizar si corresponde seguir hasta la Corte Suprema.
A Kirchner le imputan la supuesta falta de dos años de residencia en la provincia, mientras a Scioli lo acusan de presentarse como candidato testimonial, un argumento que el kirchnerismo resolvió silenciando cualquier referencia en público al camino que tomará el gobernador después de las elecciones de junio.
Silencio
Así, en medio de declaraciones abstractas, los candidatos testimoniales de Kirchner deberán llegar a las elecciones sin mencionar si se mantendrán como gobernador o intendentes ni si ocuparán la banca a diputado o concejal.
Una prueba de ese silencio que deberán mantener los candidatos testimoniales la dio ayer el ministro del Interior, Florencio Randazzo: «El artículo 73 de la Constitución dice que no pueden ser miembros del Congreso los gobernadores, pero no que no puedan presentarse como candidatos», explicó, sin definir cuál sería el futuro de esos postulantes. Aunque sí colaboró para alimentar la intriga: «La oposición tiene que saber que esto se resuelve el día de la votación».
De todas formas, cualquiera sea la decisión de Blanco, ésta será apelada por el kirchnerismo o la oposición a la Cámara Nacional Electoral.
Velocidad
Allí los jueces Santiago Corcuera, Alberto Dalla Vía y Rodolfo Munné deberán resolver la cuestión. Si esa definición será o no la que termine con la guerra de las impugnaciones lo dirá sólo la velocidad con que responda la Cámara y el tiempo que lleve que la Corte Suprema se haga cargo del tema, a pesar de que el juez Carlos Fayt ya haya definido que el máximo tribunal no podrá abocarse a estudiar la cuestión.
Por ahora, tanto el kirchnerismo como la oposición siguen convencidos de que la última palabra la tendrá la Cámara Federal. Ayer, Ricardo Gil Lavedra pidió que Blanco resuelva las impugnaciones (que para la UCR se convirtieron en un tema central de campaña) cuanto antes para que la Cámara comience a analizar la segura apelación que presentará él mismo o Jorge Landau, apoderado del oficialismo, si saliera un fallo contrario al interés del kirchnerismo. Y defendió el argumento de la presentación de esas objeciones: «Apuntan a la confusión, a que la gente no tenga bien claro qué está votando. Hay una especulación y un manipuleo electoral muy claros», dijo.
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