Marcos Peña salió ayer a confirmar el rol clave que tiene Carlos Balbín. Reunión para mostrar foto y rechazar renuncias.
Marcos Peña y Carlos Balbín
El Gobierno montó la foto para disipar, por ahora, las dudas sobre una nueva posible salida de escena en el Gobierno: Marcos Peña ratificó ayer en el cargo cargo al procurador general del Tesoro, Carlos Balbín.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Peña elogió allí el "compromiso y la honestidad" de Balbín, al tiempo que destacó "la transformación que ha venido encarando" en la Procuración del Tesoro, organismo encargado de brindar asesoramiento jurídico al Poder Ejecutivo, asumir la representación y defensa del Estado Nacional en juicio y dirigir al Cuerpo de Abogados del Estado.
El jefe de Gabinete lo dijo tras una reunión que ambos mantuvieron en la Casa Rosada, de la que también participaron el vicejefe de Gabinete, Mario Quintana; el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano; el jefe de asesores de la Presidencia, José Torello, y el representante en el Parlasur Fabián Rodríguez Simón.
Así todo jugó como desmentida tácita de los ruidos que giraron en torno de Balbín a quien, se aseguraba, el Gobierno acusa no haber advertido a tiempo el sentido que tendría el fallo de la Corte Suprema sobre el tarifazo del gas.
De ahí que en esa charla de funcionarios aparecieran como tema formal de la convocatoria "las próximas etapas de la modernización que encarará Balbín en la Procuración el año próximo", según informó oficialmente la Casa Rosada.
Tras la salida de Alfonso Prat Gay y de Isela Costantini, el freno a las versiones sobre Balbín apareció como una estrategia clave para mostrar estabilidad ya que el cargo de procurador del Tesoro tiene un prestigio técnico, el que fue bastante poco respetado durante el paso por allí de Angelina Abbona, y que el macrismo no quiere mezclar con las internas del gabinete en la Casa Rosada.
Dejá tu comentario