El kirchnerismo quedó a tiro de una gripe en el Senado. Ésa será la diferencia desde ahora para formar el quórum en el recinto: si un senador se resfría cualquier votación puede complicarse
Desde ayer el bloque kirchnerista tendrá en el Senado tres senadores propios menos. Ayudan a eso las dos pérdidas en la Capital Federal y una duda en Tierra de Fuego, entre otros resultados complejos. Con los partidos provinciales aliados, el oficialismo llega al quórum de 37 y hasta puede pasar un senador más, pero el equilibrio desde ahora será inestable. Sobre todo porque el resultado general de la elección no le deja al kirchnerismo demasiadas garantías sobre el ímpetu que tendrán esos aliados para seguir apoyando.
El recambio de senadores se dio ayer en ocho provincias:
En el Chaco no hubo sorpresas para el Gobierno: el Frente para la Victoria colocó a los dos senadores por la mayoría y el radical Ángel Rozas logró el tercer puesto.
Entre Ríos le dio el pase a los dos candidatos del kirchnerismo, Guillermo Guastavino y Sigrid Kunath y por la minoría a Alfredo de Angeli. Afuera quedó el radical Atilio Benedetti que venía de la campaña con chances ciertas.
En Neuquén el Movimiento Popular Neuquino se quedó con las dos bancas por la mayoría, pero quedaron para Guillermo Pereyra y Lucila Crexell. El sindicalista petrolero, que le ganó en la PASO al oficialismo partidario que jugó con el Gobierno en los últimos años, y su compañera, entonces, raramente voten con el kirchnerismo en el Senado por lo que el oficialismo los considera dos bancas perdidas.
La única felicidad para el kirchnerismo en esa provincia la aportó la banca que logró Marcelo Fuentes candidato del Frente para la Victoria y uno de los hombres que más servicios le prestó a la Casa Rosada en el Senado desde la presidencia de la Comisión de Asuntos Constitucionales.
Miguel Pichetto ganó en Río Negro, una de las victorias más contundentes de ayer para el Gobierno, aportando dos bancas al bloque oficialista: la suya y la de Silvina García Larraburu.
La tercera banca fue para el radical Miguel Saiz, el exgobernador del grupo de los radicales K que revista en la UCR formalmente, pero enfrentado con el resto del partido en la provincia. Es una banca que algunos consideran oscilante.
En Salta, el Frente para la Victoria lleva al Senado al hermano Juan Manuel Urtubey, Rodolfo y a Cristina Fiore y en segundo lugar quedó para Juan Carlos Romero que fue por el Frente Popular Salteño. El colorido Alfredo Olmedo, de Salta Somos Todos, quedó afuera.
Por Santiago del Estero el Gobierno se quedó con los votos de las tres bancas. El Frente Cívico de Gerardo Zamora colocó a Daniel Brue y Ada Iturrez, mientras que por el Frente Popular, entró Gerardo Montenegro.
En realidad, la boleta de Montenegro sólo se diferenció de la que presentó Zamora en la banda de candidatos a senadores ya que compartieron el resto.
Tierra del Fuego mandará al Senado a Rosana Bertone y Julio César Catalán Magni, votos garantizados para el kirchnerismo y el Movimiento Popular Fueguino a Jorge Garramuño. El kirchnerismo da como un hecho que Garramuño votará con el Gobierno y su banca está contada dentro del número ajustado que revistará a la hora de votar leyes conflictivas. Pero aún no es seguro que la política de alianzas que arme el oficialismo en el Senado logre mantenerlo dentro del grupo.
El caso de la Capital Federal es mucho más claro. El PRO debutará teniendo senadores por la Ciudad, una rareza teniendo en cuenta que Mauricio Macri está en el segundo año de su segundo mandato. Gabriela Michetti y Diego Santilli entraron por la mayoría y Fernando Pino Solanas por UNEN. El kirchnerismo aquí pierde dos bancas: la de Daniel Filmus que se va y no pudo renovar y la de Samuel Cabanchik que entró al Senado de la mano de la Coalición Cívica y luego formó bloque propio, aunque casi siempre votando o dando quórum a favor del kirchnerismo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario