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Gobierno-Techint, aún lejos: 14 días más de negociaciones
Axel Kicillof
Tanto desde el Gobierno como desde la compañía afirman que la voluntad de llegar a un acuerdo es un hecho. Sin embargo, la idea de llegar a la audiencia de ayer con todo cerrado no pudo concretarse; y ahora se abrirá un período de negociaciones finales hasta la asamblea del 21 de este mes.
Mayor plazo
Por estas diferencias, adelantadas ayer por este diario, la ANSES y el Grupo Techint decidieron ayer tomarse un período más largo de tiempo en la Justicia y continuar negociando. El organismo que dirige Diego Bossio, en representación del sector público, y la compañía tuvieron ayer una audiencia de conciliación en la Sala B de la Cámara de Apelaciones en lo Comercial. Al no tener el acuerdo cerrado, las partes plantearon prorrogar el período de negociaciones, aprovechando además la próxima feria judicial. Así, en la misma Sala, la ANSES y Techint se presentarán el 3 de agosto para intentar cerrar el acuerdo, al menos en lo judicial.
Por el organismo previsional, estuvieron presentes, además de Bossio, la apoderada María José Van Morlegan, una especialista de la ANSES en las presentaciones en las asambleas de accionistas.
Van Morlegan ya estuvo en el desembarco de los directores de la ANSES, en Consultatio, Banco Macro y Banco Patagonia, donde no hubo problemas, y se prepara para los conflictos casi seguros (al menos para el Gobierno) de Quickfood y Molinos. Además representaron a la ANSES, Augusto Mozzocchi y Julio Marino. Por Techint, se hicieron presentes un grupo de abogados apoderados encabezados por Horacio de las Carreras.
En este tiempo, según la posición de la ANSES, la compañía deberá reconocer a Kicillof y, luego, aceptará negociar los otros dos directores que el Estado está en condiciones de colocar. A cambio, el Gobierno responde que la presencia del «economista estrella» de la nueva generación kirchnerista en el futuro directorio, no será una traba para el desarrollo y los planes de inversión de la compañía sino que simplemente llevará la opinión oficial. Tal como adelantó este diario, Kicillof es inamovible. «En campaña, es preferible un conflicto con Techint a bajar a Axel», afirmaba ayer una fuente del Gobierno.
El acuerdo entre las partes deberá cerrarse antes del 21 de julio, cuando se concrete la asamblea de accionistas. Allí se tendrá que dilucidar el otro conflicto entre las partes: qué hacer con los casi $ 1.511 millones que la compañía quiso distribuir entre sus accionistas el 15 de abril. Para el Gobierno, el dinero disponible deberá ser mucho mayor (más cercano a los $ 5.000 millones), pero debe reducir la distribución al mínimo y presentar un plan de inversiones dentro de la Argentina. Aquí es donde ya intervino Kicillof.
Influencia
Según la compañía, fue el economista el que influyó para que el gobierno reclamara direccionar el dinero a invertir, en opciones «que garanticen el crecimiento y la creación de puestos de trabajo», según la declaración del eventual director oficial.
En silencio, se le ofrece a Techint, a cambio de aceptar a Kicillof y el plan de inversiones, un acuerdo global para los próximos cuatro años. Seguros de vencer en octubre y de contar con Cristina de Kirchner cuatro años más en la Casa Rosada, se le ofrecerá al Grupo Techint un nuevo comienzo. Esto incluiría la futura defensa del Gobierno a la empresa en el exterior, especialmente en América Latina (hay algún tipo de amenaza chavista a la compañía en el Perú), la posibilidad para Techint de participar en todo tipo de licitaciones de obras públicas y el apoyo para la compañía en eventuales conflictos laborales como los bloqueos por «tercerizados» que Hugo Moyano protagonizó el año pasado.
Políticamente el Gobierno espera además que el grupo se acerque a las posiciones más oficialistas dentro de la Asociación de Empresarios Argentinos (AEA), y deje sólo al Grupo Clarín, la próxima víctima del avance de la ANSES en los directorios con presencia del sector público por la estatización de las AFJP.


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