El sistema de búsqueda será mucho más flexible y permitirá al usuario ser más vago e impreciso, hasta crearle la ilusión de que el móvil entiende y conoce a su dueño. Gracias a la geolocalización, preguntas como un simple "¿qué edificio es éste?", o "¿se come bien en este restorán?" se traducirán en una búsqueda ajustada en la "Google App". Para los que no quieran ni siquiera preguntar, Google responde: desglosa un mensaje de texto de un amigo que propone ir al cine y a cenar un sábado en un despliegue de tráilers, críticas, comentarios sobre el restorán u horarios. La aplicación se llama "Now on Tap".
A la hora de conducir, Google también convierte el móvil en un GPS más eficaz, pues memoriza las últimas búsquedas y ofrece los resultados como posibles destinos gracias al programa Android Auto, que minimiza la distracción del conductor (hasta lee los mensajes recibidos) y maximiza los datos.
Con Google Play Music tiene una estrategia similar a la del nuevo Spotify, que juega a adivinar la música que conviene según el estado de ánimo o la actividad que se realiza en ese instante. Y Android Pay, con hacer una foto a la tarjeta, permite realizar una compra segura en cualquier tienda que tenga el chip instalado para cobrar a través del móvil.
| Agencia EFE |

