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Gran disparidad en los rindes

La presente campaña que ahora concluye es una buena muestra de los riesgos a los que está expuesta la producción agrícola, tanto climáticos como de mercado.
La sequía registrada entre fines de diciembre y mediados de enero afectó la floración del maíz, que es la etapa más sensible a la falta de humedad. La caída en los rindes fue muy importante en algunos casos. Ya se inició la cosecha y se registra una gran disparidad en los rindes. En campos de tecnología de punta en Rojas se registraban rindes de 30 qq/ha. En Pergamino, en campos tendidos, había en algunos casos rindes de 95 qq/ha, y en general se verifican rendimientos muy dispares en todo el espectro del rango mencionado.
Comenzó también la cosecha de soja de 1ra, con una gran disparidad en rindes. Se observan muchos lotes de 20 a 25 qq/ha, y casos puntuales que llegan a 40 qq/ha, pero por lo general los rindes son inferiores a los esperados. Los lotes que recibieron lluvias en la etapa R3, de inicio de formación de vainas, son los que están en mejor situación, y corresponden a variedades de ciclo más largo, que se cosecharán más tarde. La soja de segunda está bastante afectada por la sequía, y se proyectan rindes bajos.
De cara a la nueva campaña 2012, los precios de los granos en el mercado de futuros están un escalón por debajo de los de la campaña actual. El mercado de arrendamientos, sin embargo, toma como referencia los precios actuales, y los valores de arriendo pretendidos son más altos a los de la última campaña. Para las proyecciones en campo arrendado se tomó un valor de arriendo equivalente a 18 qq/ha de soja. Tal como surge del cuadro, los resultados son de quebranto en el rango de rindes bajos para soja de primera, con un rinde de indiferencia para cubrir costos totales de 35,7 qq/ha. Se puede apreciar que este valor de arriendo resulta alto para campos con el rango de productividad que se muestra. El maíz también muestra quebranto en el rinde bajo del rango, con un rinde de indiferencia de 83,7 qq/ha. En la secuencia trigo-soja 2da, el quebranto en trigo es importante, y difícil de revertir con la soja de 2da. El rinde de indiferencia para trigo es de 38,5 qq/ha, y para soja de 2a es de 21,4 qq/ha. Las políticas de intervención en el mercado de trigo hacen que no exista competencia entre la exportación y la molinería, y los precios ofrecidos resultan muy inferiores a los de paridad de exportación. Ante este escenario y con proyecciones de quebranto, el área de trigo no crecerá. Aún hay tiempo antes de la siembra para que se revean estas políticas, con el fin de que aumente el área sembrada, la producción y las exportaciones, en un mercado transparente con reglas de juego claras. El agro tiene una enorme capacidad de producción que puede ser liberada.


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