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Granos resurgen como una alternativa de inversión
También contribuyó a esta mejora el mejor ambiente bursátil internacional, con Europa más estabilizada financieramente y expectativas de mejoras en la tasa de crecimiento de Estados Unidos.
El contrato de soja para entrega en mayo en el mercado de Chicago alcanzó el mejor nivel de precios desde mediados de septiembre del año pasado, estimulado por las inquietudes en torno a la producción sudamericana.
La volatilidad de este cultivo no deja de sorprender. En septiembre del año anterior cotizaba a u$s 538 por tonelada, para luego derrumbarse hasta u$s 409,70 hacia mediados de diciembre y recuperarse desde ese punto a los más de u$s 500 de la actualidad.
Varios especialistas vaticinan una corrección que no termina de materializarse, aunque evidentemente ésta llegará más temprano que tarde y sin que ello implique que los fundamentos del mercado hayan variado. De todos modos, y dada la persistencia de esta tendencia ascendente, encontramos que son escasos los participantes dispuestos a contradecir esta inercia, hasta tanto no se modifiquen las condiciones actuales del mercado.
La mejora de las cotizaciones de Chicago intentará también capturar mayor intención de siembra de la oleaginosa en Estados Unidos, en detrimento del cultivo del maíz, algo que a esta altura seguramente ocurrirá. Sin embargo, el inicio de una primavera inusualmente cálida en el medio oeste estadounidense privilegiará una activa siembra temprana de maíz, lo que algunos temen pueda restar superficie al cultivo de soja.
Los productores norteamericanos se encuentran con poca voluntad de realizar ventas, circunstancia que tal vez se modifique una vez que el mercado corrija su actual tendencia.
La especialista de soja de Jefferies Bache, Anne Frick, frecuentemente citada en esta columna, sostiene que su objetivo de precios para la soja con entrega en el mes de mayo en Chicago se ubica en los u$s 530 por tonelada, a no ser que la cotización internacional del dólar se afirme en relación con el resto de las monedas.
La analista concluye en que habrá que estar atentos al informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de fines de este mes, en el que se revelarán las existencias trimestrales de granos y las perspectivas de siembra en ese país.
La situación climática que se vaya desarrollando en las áreas de cultivo norteamericanas de ahora en más mantendrán en vilo a un mercado que hoy apuesta a una productividad récord en maíz.
También el clima en nuestra región interesa, en relación con las amenazas de heladas tempranas que pueden alterar los rendimientos esperados, así como también las lluvias que puedan demorar la actividad de recolección.
Algunos analistas siguen sosteniendo que el potencial de China, como importador de maíz, permanece intacto, a pesar de haber conquistado una cosecha récord en esta campaña. La razón de esta premisa radica en que, a pesar de las buenas disponibilidades domésticas, los precios internos del maíz en este país se encuentran muy firmes.
Se estima que las importaciones chinas alcanzarán los 4 millones de toneladas en el presente año comercial, iniciado en octubre del año anterior, cifra que duplicaría las realizadas en la campaña 2010/11.
La posibilidad de un crecimiento en la actividad importadora de maíz por parte de China constituye una buena noticia para la Argentina, ya que recientemente se aprobó el protocolo que abre las exportaciones a esta nación.
Informe de Panagrícola


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