30 de abril 2012 - 00:00

Grecia eterna: elección con la ultraizquierda y neonazis

Evangelos Venizelos, Antonis Samaras
Evangelos Venizelos, Antonis Samaras
Atenas - Tras dos años de crisis económica aguda, Grecia afronta las elecciones del próximo domingo con un paisaje político transformado por una ultraizquierda reforzada, la aparición de una formación neonazi, la atomización de la derecha y un bipartidismo debilitado. «La pérdida generalizada de confianza en los dos principales partidos», el PASOK socialista y el conservador Nueva Democracia, dada la debacle económica del país, «ha creado un gran vacío, del que se benefician todos los partidos y formaciones que no están en el poder», analizó Christoforos Vernardakis, miembro del instituto VPRC.

La derecha nacionalista, sin incluir a Nueva Democracia, podría llegar a juntar un 15%, frente al 5,6% en 2009. Este escenario privaría a Nueva Democracia de la mayoría necesaria para gobernar en solitario. Según los sondeos, este partido, uno de los dos hegemónicos y actualmente en el poder con el PASOK, será el más votado el 6 de mayo, pero no pasará del 25%. Con todo, dadas las profundas rivalidades que agitan la derecha como la izquierda, lo más probable es que tras las elecciones emerja una nueva coalición entre Nueva Democracia y el PASOK (que encabeza Evangelos Venizelos), eso sí, muy vulnerable, advirtieron los analistas.

La ruptura quedó consumada en noviembre, cuando el líder conservador Antonis Samaras aceptó entrar en un Gobierno de coalición con los socialistas para aplicar las rigurosas medidas de rigor dictadas por la UE y el FMI a cambio de un nuevo plan de rescate financiero indispensable para evitar la quiebra. Este giro político «fue percibido como una traición por los electorados tradicionales de los dos grandes rivales (PASOK y Nueva Democracia)», que desde 1974 acumulaban más del 80% de los votos, comentó Dimitris Sotiropulos. Una tendencia que se reforzó con el hecho de que, con la tutela financiera impuesta al país, «ni uno ni otro puede ofrecer más los empleos públicos o las generosas jubilaciones» que hasta ahora alimentaban un sistema político clientelista, destacó el analista.

Según los analistas, a un semana de las elecciones legislativas, la dinámica de la campaña favorece al partido de izquierda radical SYRIZA, a quien los sondeos dan un 13% de votos frente a un magro 4,6% en los comicios de 2009. Junto con el muy ortodoxo Partido Comunista y la Izquierda Democrática, creada por un moderado y pro europeo de SYRIZA, el bloque de izquierda, sin incluir a los socialistas, podría acumular un 30% de votos, mucho más que el 12% de 2009. La gran novedad también es que el partido neonazi Chrysi Avgi (Amanecer dorado) podría entrar en el Parlamento, obteniendo más de un 5% de votos, que potencialmente le darían un máximo de 15 diputados.

Sotiropulos destacó también lo anquilosado de un cuerpo electoral envejecido, en un país con una demografía poco dinámica, «comparable a la de Hungría, Austria e Italia». Pese a su recomposición, la escena política sufre también una falta de sangre nueva, ya que los puestos de responsabilidad se han redistribuido entre políticos veteranos. Incluso el benjamín de los líderes, Alexis Tsipras, de 37 años, se alzó al frente de SYRIZA antes de la crisis, en 2008, después de años de carrera.

Agencia AFP

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