4 de febrero 2015 - 00:00

Grecia: Merkel apuesta a dilatar la negociación

 Mientras el primer ministro griego, Alexis Tsipras, y su ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, deambulan por Europa en pos de ganar aliados, Berlín parece ya apostar a la estrategia de asfixiar a Atenas para negociar.

La embestida inicial del nuevo Gobierno heleno contra la Unión Europea, la marcha atrás de las reformas comprometidas y hasta la amenaza de aliarse con Moscú chocaron de frente con la postura, cada vez más firme, de la canciller alemana, Angela Merkel, de no hacer concesiones a Atenas.

En este contexto, la amenaza más relevante la envió el presidente del Banco Central de Finlandia y miembro del consejo del Banco Central Europeo, Erkki Liikanen, en cuanto a que si Grecia sale del programa de rescate europeo, el BCE, dejará de aceptar el bono griego (calificado de basura) como colateral. La consecuencia sería tremenda ya que la autoridad monetaria cortaría el acceso a la liquidez del BCE a las entidades bancarias helenas, que siguen sufriendo una corrida bancaria. En el caso de que esto ocurriera, el BCE será sin duda un protagonista clave en el conflicto griego. Ya que si dos tercios del consejo del BCE votan a favor de cerrar la ventanilla del ELA, la situación griega podría llevarse el límite. Al respecto, ayer tres bancos griegos solicitaron 2.000 millones de euros de auxilio vía la línea de emergencia ELA del BCE.

Claro que Mario Draghi, al igual que Merkel, no quiere mancharse las manos con sangre y ser culpado de la salida del Grecia del euro. Por eso desde Bruselas, sede del BCE, si bien reconocen el hartazgo con Atenas, consideran que Draghi forzará a que a ambas partes alcancen algún acuerdo lo más pronto posible. La salida acordada, debería permitirle a Tsipras mostrar a sus electores que se libró de la troika, y a cambio, aceptar un tercer plan de rescate en unos meses. Pero, sea cual fuere el pacto, la solución debe llegar antes de fines de mes, si no Grecia quedará sin salvavidas.

Por lo pronto Alemania parece estar dispuesta a jugar a fondo y dilatar las negociaciones con Grecia hasta que se agote el tramo actual de financiación del rescate. En el mercado especulan que Merkel se prepara para negociar en abril o mayo, cuando la crisis de liquidez jaquee a Atenas. Vale tener en cuenta que Grecia no caería en default el 28 de febrero, cuando finaliza la prórroga del plan de rescate acordado por la troika y el anterior Gobierno, ya que tendría los recursos para poder mantener sus gastos más allá de esa fecha. Por eso, Alemania se inclinaría a esperar hasta que Atenas tenga urgencia de financiamiento y de esta manera fortalecer su posición negociadora.

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