3 de enero 2012 - 00:00

Grecia rinde duro examen por créditos

Atenas - Grecia enfrenta una «negociación muy difícil» con la Unión Europea y el Fondo Monetario, dos de sus principales acreedores, para desbloquear un crédito prometido por la zona euro a final de octubre, alertó ayer el vocero del Gobierno, Pantelis Kapsis. «Tengo la impresión de que en estos últimos tiempos hay una pequeña tranquilidad, pero en realidad los problemas están ante nosotros. Habrá una negociación muy, muy difícil con la troika para lograr el crédito», dijo a la radio Skai, en referencia a la visita el 16 de enero a Atenas de los representantes de la troika de acreedores de Grecia (UE, FMI y Banco Central Europeo).

El Ministerio de Finanzas griego cuenta con recibir unos 85.000 millones de euros (unos u$s 110.000 millones) de ahora a finales de febrero, especialmente para cubrir sus necesidades financieras, estimadas en unos 14.000 millones en marzo, según la prensa. «Tenemos un enorme trabajo ante nosotros y deberemos estar todos a la altura de la labor, puesto que no se ha logrado en absoluto que el peligro haya pasado», insistió Kapsis.

El vocero también calificó de «muy difícil» la otra negociación en curso de Grecia, esta vez con sus acreedores privados, para que le sea condonada una parte de su deuda. Los países de la zona euro prometieron a Grecia nuevas ayudas por valor de 130.000 millones de euros a cambio de reforzar las medidas de austeridad que el país aplica desde mayo de 2010, cuando ya recibió un primer préstamo de 110.000 millones de euros. Según la prensa griega, la troika reclamará al Gobierno griego nuevos recortes en las pensiones complementarias y en los empleos públicos.

En medio de estas difíciles negociaciones, las tres cuartas partes de la población se abrazan al euro, mientras varios sindicatos renuevan las medidas de fuerza. Un reciente sondeo, realizado por la consultora Kapa Research, mostró que el 77,2% de los griegos, a pesar de los conflictos, desea permanecer bajo el signo de la moneda comunitaria. «Si se sale del euro y se regresa a la dracma (la antigua moneda nacional), sería un impacto terrible. Retrocederíamos 50 años», amenazó días atrás el presidente del Banco Central Griego, Giorgos Provopoulos.

Pero el sondeo de Kapa Research también mostró que los griegos exigen que el Gobierno de Lucas Papademos sea más exigente y rígido a la hora de negociar con la troika. Asimismo, dos de cada cinco ciudadanos (40,1%) opinan que Papademos, cabeza de un Gobierno de coalición tras la renuncia del premier Yorgos Papandréu, debe permanecer en el cargo si las próximas elecciones no dan un resultado nítido en favor de un postulante.

La prensa local ya especula que la quita del 50% que sufrieron los acreedores de Gracia podría no alcanzar y en las nuevas negociaciones con la troika podía exigirse el 70% o el 80%, pero los bancos franceses y alemanes no están dispuestos a ceder más.

Las protestas prosiguieron ayer, en el primer día hábil de 2012, con huelgas de farmacéuticos y médicos, quienes declararon un paro general de 48 horas. La medida está ligada a las deudas que mantiene el Estado con el sector y al incumplimiento a las promesas de pagos realizadas últimamente.

«En momentos en que los entes estatales tienen una deuda de 400 millones de euros contra las farmacias, las autoridades han decidido reducir el pobre rédito que obtienen los farmacéuticos con sus ventas. El ministro de Salud será el responsable del caos que se avecina», disparó el presidente de la cámara del sector, Thomas Arabatzoglou.

Agencia AFP

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