Tras el empoderamiento que significó el acto masivo del lunes, la CGT salió ayer a quejarse por el alza en los productos de la canasta básica y apuntó contra “los formadores de precios” como principales responsables. Lo hicieron el cotitular de la central obrera Héctor Daer y Antonio Caló, líder de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), ambos números puestos para ocupar junto a Pablo Moyano la futura conducción de la organización a partir de noviembre. Desde el arranque de la gestión de Alberto Fernández que la dirigencia gremial demanda una acción más decidida y drástica del Gobierno hacia los empresarios de los rubros más sensibles para el bolsillo de los consumidores.
- ámbito
- Edición Impresa
Gremios apuntan a los formadores de precios por inflación
Al día siguiente del acto masivo de la CGT, los dirigentes advirtieron que las paritarias pueden volver a perder contra el alza del costo de vida.
Los reclamos también tuvieron carácter de advertencia al asociarse al resultado de las paritarias. Los dirigentes coincidieron en señalar en entrevistas radiales que las negociaciones salariales, si bien actualizadas mediante cláusulas de revisión, tienden a quedar rezagadas contra el alza de la canasta básica de bienes y servicios. El fin de semana el ministro de Trabajo, Claudio Moroni, había admitido como posible que los acuerdos entre empresarios y gremialistas podrían sufrir un reajuste más si la dinámica inflacionaria así lo demandara. De una pauta de incrementos en los primeros meses del año en el rango del 29 al 35%, en la segunda mitad de 2021 la pauta se estiró a 45% hasta que el Consejo del Salario Mínimo y las últimas paritarias terminaron por consagrar subas mayores a 50 por ciento.
“Les falta generosidad; hay sectores que aumentan por las dudas”, sostuvo Daer y apuntó que hubo alimentos “que subieron 20% por encima del costo de vida”. El dirigente de Sanidad le agregó dramatismo: “estamos en un punto límite. Todos los esfuerzos hechos desde principios de año parecen haberse perdido. Las paritarias no generan inflación, van atrás de los aumentos de precios. Lo que no podemos hacer es perder ingresos”, sostuvo.
Caló, por su parte, admitió que la mayor preocupación suya y de los sindicalistas en general “es la inflación” aunque se manifestó confiado en la labor del ministro de Economía, Martín Guzmán, para atender la problemática. “La UOM firmó un aumento de 50% para todo el año. Creíamos que tocábamos el cielo con las manos y lo bajamos a una inflación del 2 o 2,5% mensual. Al otro día la inflación es del 4%. Los formadores de precios nos meten la mano en el bolsillo a los trabajadores”, sintetizó el metalúrgico.
Para el sucesor de Lorenzo Miguel los formadores de precios “no pueden explicar” las razones de las subas en los valores de sus productos cuando hay otras variables como “la nafta, la luz, que hace meses que no suben”.


Dejá tu comentario