Gremios del transporte se reservan derecho a protestar
Juan Carlos Schmid
El acuerdo marco entre la CGT y el Gobierno no implicará necesariamente una tregua con los sindicatos del transporte, que ayer mismo provocaron un descalabro con paros de facto coordinados entre ferroviarios, colectiveros, aeronáuticos, camioneros y portuarios. Es que la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), que nuclea a esos gremios, no participó formalmente de la cumbre entre la central obrera y los ministros en la cartera laboral y sus referentes dijeron reservarse el derecho de objetar el entendimiento.
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Ayer, de hecho, hubo margen para sobreactuar las diferencias entre los sellos sindicales. Tres dirigentes de la CATT se retiraron de un encuentro de la mesa chica de la CGT en la que se debía informar y debatir sobre el resultado de las negociaciones con el Gobierno. El eje del malestar, además de la ausencia en algunas deliberaciones, pasaba por la vigencia de las horas extra (al menos en parte) entre los ítems sujetos a descuentos por Ganancias.
Mientras el triunvirato de Héctor Daer, Juan Carlos Schmid y Héctor Acuña discutían con los funcionarios en el Ministerio de Trabajo, los gremialistas que habían motorizado las asambleas en el transporte entre las 4 y las 12 de ayer deliberaban por su cuenta la estrategia a sostener. A las 15.30 Omar Maturano (maquinistas de trenes, La Fraternidad), Mario Caligari (colectiveros, UTA) y Juan Pablo Brey (aeronavegantes) se trasladaron a la sede del gremio de albañiles (UOCRA), adonde se había pautado discutir el acuerdo marco. Media hora después, ante la ausencia de los triunviros, los gremialistas del transporte se fueron de la UOCRA.
Esa tirantez -real o agigantada- representa un riesgo para el Gobierno, que da por descontado un contexto de paz social tras el entendimiento con el triunvirato. Y también genera ruidos en la interna de la CGT e incomodidad para Schmid, en su doble rol de triunviro y titular de la CATT. Ayer el dirigente portuario evaluó que el pacto con el Gobierno "se debió a la lucha de los gremios y, en especial, de aquellos nucleados en la CATT". Desde ese sello, sin embargo, se desmarcaron y dijeron no haber suscripto ningún entendimiento global.
Uno de los referentes de CATT le explicó anoche a este diario que en el acuerdo subsiste el pago de Ganancias por las horas extras no trabajadas en días feriados o no laborables (es decir, las producidas en días hábiles) y por viáticos a partir de un tope no definido todavía. Para gremios como La Fraternidad y la UTA, sostenes principales de cualquier huelga nacional y de la paralización del transporte de ayer, esos ítems pesan con particular fuerza sobre los descuentos de Ganancias sobre los salarios de sus afiliados.