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Gremios quieren “ley blindaje”
Antonio Caló
La CGT oficialista, que lidera Antonio Caló, encargó la semana pasada la elaboración de un proyecto en esa línea, con retoques cosméticos a la Ley 23.551 de Asociaciones Sindicales, pero con el propósito de asegurar la primacía de las organizaciones gremiales formales por sobre los delegados de base en las negociaciones colectivas, los conflictos y la interlocución con el Estado.
La escalada de preocupación unió el miércoles pasado a todos los sectores de la central. En representación de los dirigentes que se aliaron con Sergio Massa estuvo el petrolero Alberto Roberti. Pero también hubo presencia de los "gordos" de los grandes gremios de servicios, que luego de anunciarse la candidatura de Héctor Daer (Sanidad) en la lista del intendente de Tigre dejaron de participar de las reuniones del Consejo Directivo. Armando Cavalieri (Comercio) envió a su abogado de confianza, Alberto Tomassone, para tomar nota y ofrecer apoyo técnico en la reunión.
En el encuentro identificaron que el principal riesgo para los sindicatos tradicionales pasa por el último fallo del máximo tribunal que, en junio pasado, declaró inconstitucional un artículo de la Ley 23.551 que les reserva a las organizaciones con pleno reconocimiento (personería gremial) la participación en los conflictos.
En la jerga, la Corte debilitó el monopolio de representación de los sindicatos en las disputas "individuales o pluriindividuales" pero no en las negociaciones colectivas, que por el momento permanecen como el núcleo del poderío de los gremialistas. Es decir que el tribunal no se pronunció sobre una ley previa, la 14.250, que establece las condiciones para llevar adelante las convenciones colectivas de trabajo.
De todos modos, y ante la posibilidad de nuevos fallos, los técnicos de la CGT de Caló arrancarán esta semana con la elaboración de un proyecto de ley tendiente a reglamentar los procedimientos de intervención de los gremios en sus distintos niveles de reconocimiento.
El objetivo será blindar la 23.551 de próximas objeciones de la Corte sin afectar el corazón del monopolio de representatividad. Se buscará, en esa línea, que los delegados de sindicatos que cuentan con la "simple inscripción" (paso previo a la personería) puedan tener algún nivel de actuación en un conflicto, siempre y cuando estén allanados a los gremios tradicionales.
Los cortesanos cuestionaron en varias ocasiones el modelo sindical argentino en línea con la Organización Internacional del Trabajo (OIT). El señalamiento pasa por la falta de cumplimiento del Convenio 87 de la organización multilateral, que versa sobre márgenes de libertad sindical. En la CGT contestan que ese convenio data de la Guerra Fría y que apuntaba contra los países con regímenes dictatoriales que tenían sindicatos puramente burocráticos. Hugo Moyano también impulsa, a través de su hijo y diputado nacional Facundo, proyectos con sesgo de democratización sindical.


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