Washington - En lo que representa un duro condicionamiento a la intención de Barack Obama de cerrar el penal en la base de Guantánamo, la Cámara de Representantes de EE.UU. aprobó ayer por abrumadora mayoría la prohibición de la entrada al país de los prisioneros alojados en el enclave militar en la isla de Cuba, cuya situación legal es incierta.
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Ello se conoció el mismo día en que, en un gesto hacia Obama, la Unión Europea acordó recibir en su territorio y darles relativa libertad de movimiento a los ex presos de Guantánamo declarados inocentes.
Atendiendo un creciente reclamo de la mayoría de la opinión pública y de muchos medios norteamericanos, la Cámara baja, con 412 votos a favor y 12 en contra, aprobó el veto al ingreso al territorio de EE.UU. de los 240 presos. En un verdadero limbo jurídico que Obama aspira a resolver, muchos reclusos no saben siquiera los cargos en su contra tras años de encierro.
La enmienda fue presentada por los republicanos Peter King y Mark Souder, pero contó con el respaldo de la mayoría de los demócratas. Los nombres de los prisioneros se agregaron a la lista secreta que prohíbe el ingreso de determinadas personas a EE.UU., creada tras los atentados de 2001, conocida en inglés como «no fly list».
Luz verde
En el sentido opuesto, reunidos en Luxemburgo, los ministros europeos del Interior dieron luz verde para que los Estados que lo deseen, como es el caso de España, Gran Bretaña, Francia o Portugal, acepten el pedido de Obama de recibir a los ex presos de Guantánamo. Otros, como Alemania, Austria e Italia, rechazaban esa instancia, pero llegaron a un punto de acuerdo compromentiéndose a restringir la libertad de movimiento de los involucrados, si la UE lo estima necesario. El acuerdo fue necesario por el tratado de Schengen que estipula la libertad de movimiento en 25 de los 27 miembros del bloque. Obama tiene pensado terminar de cerrar la prisión irregular de Guantánamo hacia fin de 2011.
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