10 de septiembre 2014 - 00:00

Guardián electoral de Bs. As.:la moneda está en el aire

Julián Álvarez y Manuel Blanco
Julián Álvarez y Manuel Blanco
La vacante que, con su fallecimiento, dejó el juez Manuel Humberto Blanco en el estratégico Juzgado Federal N° 3 de La Plata, que atiende los asuntos electorales del mayor distrito del país, entrará mañana a cursar un período decisivo cuando el Consejo de la Magistratura reciba, analice y, quizá decida, el expediente para la subrogancia del juzgado que desde 1986 ocupó Blanco.

Sobre Blanco, de pasado intransigente -aquel partido de Oscar Alende- se posan relatos casi míticos. La elección de un reemplazo, aun provisorio, adquiere una entidad en cierto modo exagerada que tiene un único valor real: si el juez designado para hacerse cargo de la elección bonaerense no logra administrar el asunto, puede desestabilizar todo el engranaje electoral de la presidencial 2015.

Los consejeros, mañana, lo tienen como uno de los varios asuntos a tratar. Aunque hay versiones cruzadas, el punto inicial es bien simple y refiere a qué formato elegirá el Consejo para tratar el tema luego de que la subrogancia inicial en Gabino Ziulu chocó con la subrogancia múltiple de ese magistrado -tiene el Civil 2 y subroga el Criminal 3, por lo cual intervendría sobre 3 juzgados si quedara a cargo del de Blanco- y derivó hacia la variable, más oportuna, de que se haga cargo un secretario.

Tampoco Alberto Recondo, "El Pelado", que heredó el Juzgado 4 Civil y Contencioso Administrativo donde se sentó Julio César Miralles -que renunció luego de ser suspendido acusado de irregularidades con amparos para evadir el "corralito" financiero- pudo, por ahora, sentarse en esa silla.

La Cámara de La Plata, al final, dejó el caso en manos del Consejo de la Magistratura que lo tiene, al menos en los borradores, para revisar en la sentada prevista para mañana. La moneda está en el aire y una vez que caiga podrá medirse la dimensión que el oficialismo le da a un asunto que tuvo entretenido y activo al viceministro de Justicia de la Nación, el neocamporista Julián Álvarez, que reporta a Eduardo "Wado" De Pedro.

La hipótesis de que el Consejo recurra a un conjuez también está en carpeta aunque parece, a priori, la más difícil desde la aplicación porque implicaría buscar a un abogado de la matrícula -lo cual autorizaría una ristra de sospechas- o convocar a un magistrado de otra jurisdicción. La tercera opción apunta a la selección de un fiscal. De las tres, la más factible sería la de que surga un secretario y para eso hay una lista, finita pero profusa, de nombres en danza.

Un pliegue adicional en torno a quien puede ser -o debe ser- el sucesor de Blanco tiene que ver con el perfil, la formación y la especialidad, del juez que se siente en el cargo.

El juzgado 1, más allá de la trascendencia electoral, es Penal y el que se haga cargo de esa butaca debe, sobre todo, conocer de esa materia y no tanto de la cuestión electoral. En definitiva, en algunos casos específicos, pueden llegar a ser más trascendentes los secretarios a cargo de cada especialidad que los propios magistrados.

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