26 de julio 2013 - 00:00

Guido De Benedetti estrena un ballet para niños “y no tanto”

El director de la compañía GBDanza explica que “la idea de la obra es que despierte en los niños el interés por el ballet y que en los adultos despierte al niño”.
El director de la compañía GBDanza explica que “la idea de la obra es que despierte en los niños el interés por el ballet y que en los adultos despierte al niño”.
Hasta el 11 de agosto en la sala Piazzolla del Centro Cultural Borges, la compañía GDBdanza dirigida por Guido De Benedetti está presentando una propuesta destinada a toda la familia: "Ballet para despertar al niño (ballet infantil y no tanto)". Con libro, música original y coreografía de De Benedetti, el espectáculo está protagonizado por los primeros bailarines Carla Vincelli, Vagram Ambartsoumian y Franco Cadelago. Dialogamos con De Benedetti:

Periodista: ¿Por qué "ballet infantil y no tanto"?

Guido De Benedetti:
La obra está dedicada a los chicos y a los no tan chicos. La idea es que despierte en los niños el interés por el ballet y que en los adultos despierte al niño. La historia gira en torno a una adolescente que se va a dormir y tiene esa suerte de sueños entrecortados en los que va soñando distintas cosas, y se le mezclan personajes: una Reina de la Noche, un Duende, ovejas, ovejos, un lobo, etcétera. Está también el cuento de Caperucita que primero la protagonista ve desde afuera pero en el cual se mete después, hay situaciones en el lejano Oeste, situaciones de circo, referencias al "Lago de los cisnes". Son en total 15 cuadros. Y durante toda esta noche la persigue la Pesadilla. Ella la enfrenta hasta que la Pesadilla le demuestra que no es su enemigo sino que es ella misma, y que simplemente intenta ponerla en atención sobre sus miedos. El miedo no existe.

P.: ¿Cómo trabajó la música?

G. D. B.:
La música la hice yo. Compuse todas las canciones para la obra. Algunas tienen la base de canciones populares para chicos, pero en versiones totalmente nuevas. Ésa es la base, por encima hay otras melodías y arreglos. Después hay otras canciones que hice especialmente para esta obra. Es la primera vez que hago todo en un espectáculo. Fue para mí una experiencia muy linda. Luego de grabar la música pude escucharla como si fuera de otro, pude alejarme de mí mismo y diferenciar una cosa de otra y no dejarme llevar por ninguna de las dos. Sí cuando compuse la música sabía qué quería lograr.

P.: ¿Había hecho antes otros espectáculos para niños?

G. D. B.:
Había hecho algo que a los niños les encantaba: "Charles", sobre la vida de Chaplin, que estaba un poco dirigida a los chicos y tuve muy buena respuesta por parte de ellos.

P.: ¿Consideró en el lenguaje utilizado este carácter de obra infantil?

G. D. B.:
El mensaje es bastante naïf, y el lenguaje coreográfico es clásico y neoclásico con algunas cosas de contemporáneo, de carácter, de jazz. Esta mezcla responde a la naturaleza de los sueños, que son así, no tienen un estilo ni una coherencia. La coherencia se la da la característica de cada personaje. Y lo mismo ocurre musicalmente. Hay mucha fusión: por ejemplo una canción de Brahms que termina siendo una música litoraleña, o la "Marcha turca" de Mozart con una cumbia o bachata, y ambos estilos coreográficamente también se ven.

P.: ¿Cómo fue el trabajo con los intérpretes?

G. D. B.:
Todos tienen su momento de lucimiento; son buenos actores, además de bailar bien. En general es lo primero en lo que me fijo. Las fallas técnicas se pueden suplir; el arte no.

Entrevista de Margarita Pollini

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