15 de febrero 2018 - 00:00

“Hace falta que el progresismo ocupe un espacio nacional”

El legislador, una cara de la renovación del socialismo, señaló que es necesario que el progresimo se expanda. Cuestionó al Pacto Fiscal: “Gobierno nacional perdió la oportunidad de discutir el federalismo”.

Joaquín Blanco
Joaquín Blanco
El diputado provincial de Santa Fe Joaquín Blanco, del oficialista Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS), manifestó que es necesario una apertura de ese espacio que tenga "correlato provincial y nacional". El dirigente, que se posiciona como parte de la renovación del socialismo, criticó a Cambiemos por tener "una agenda de corto plazo" y no discutir "un modelo de desarrollo federal".

Periodista: Hace una semana la Legislatura aprobó la adhesión al Pacto Fiscal. ¿Qué análisis hacen de ese acuerdo entre Nación y las provincias?

Joaquín Blanco: No es el Pacto Fiscal el que hubiésemos deseado. Se discutió en muy poco tiempo, en apenas una semana. El Gobierno nacional desperdició una oportunidad enorme de discutir no sólo la caja y los recursos coparticipables, sino también sobre las competencias y las facultades de los estados provinciales, cómo vamos pensando un sistema impositivo integral en la Argentina y cómo se asocia con los modelos de desarrollo de las distintas regiones. El Gobierno nacional se queja del déficit público pero nunca se discute cómo se genera trabajo genuino en origen. Se repite la agenda de corto plazo y no un modelo de desarrollo federal. Era una oportunidad para hablar de competitividad, competencia exportadora, sobre qué industrias queremos proteger, cuáles con las que tienen más potencial para abrirse al mundo.

P: ¿Por qué cree que no se avanzó en ese sentido?

J.B.: Porque empieza a primar una agenda de corto plazo del Gobierno nacional tratando de mostrar golpes de efecto. Por ejemplo, se generó expectativa de acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Obviamente fue un fracaso: no se puede construir agenda internacional atada a la realidad política local para mostrar una buena noticia. Tanto se le criticó al kirchnerismo el cortoplacismo y ahora vuelve a pasar lo mismo.

P:¿Cómo repercute esta situación en Santa Fe?

J.B.: La obra pública no está llegando. Se prometió en campaña convertir en autopista la ruta nacional 11, una de las vías estratégicas del país. Permitiría potenciar la producción, bajar el costo logístico, mejorar la calidad de fletes. Se sacó de la agenda. No hay un ámbito donde discutir sobre los recursos federales. Las obras más sociales como escuelas, hospitales o viviendas se hacen con fondos provinciales

P: Sin embargo, Santa Fe es de las provincias que más crecieron en este tiempo.

J.B.: En todos los indicadores estamos entre los tres distritos que empujamos al país para arriba. Por nuestro entramado productivo, por la diversificación. Pero a Santa Fe hay que potenciarla. No se trata de ayudar al gobierno de turno. Se trata de acompañar a empresarios y brindar estructura. Hay desazón en muchos sectores que votaron a Cambiemos con una esperanza y ven que no hay plan.

P: ¿Cuál es la situación de las empresas de la provincia?

J.B.: Por un lado tenemos empresas altamente competitivas que pueden mejorar sus rendimientos. También hay una realidad compleja en el campo con precios bajos internacionales. Y por otro lado está el sector pyme centrado en el mercado interno, que la está pasando mal. Cuando los sectores populares y la clase media tienen que dedicar más recursos a pagar tarifas se lo quitan a otros bienes de consumo. A eso se suma una apertura importadora poco clara. En Santa Fe, la industria del calzado está sufriendo y no se ven políticas para reconvertirla o abrir nuevos mercados. Hay un sálvese quien pueda, donde el grande se come al chico.

P: ¿Cómo analiza el futuro del Frente Progresista después de las últimas elecciones, donde terminó debilitado?

J.B.: Estamos en una gestión de gobierno que se está consolidando y nos planteamos el desafío de la reforma constitucional como un deseo de plasmar la reforma estructural implementada en Santa Fe. El objetivo es motivante. Nuestro proyecto lleva tres gobernadores y tendrá una oferta competitiva en 2019. Con elecciones desdobladas, a principio del año que viene estaremos en pleno calendario electoral y vemos un escenario de tres tercios nuevamente, con un peso de gestión importante a nuestro favor.

P: ¿Incluirá la reforma la reelección del gobernador Miguel Lifschitz?

J.B.: No podemos dicutir sólo la reelección. Pero sí es importante para debatir sobre duración de mandatos y reelecciones junto con lo institucional.

P: Como dirigente joven, ¿cómo ve la renovación del progresismo?

J.B.: Es necesario que tenga un correlato provincial y nacional. Hay que tener un proyecto nacional, que el progresismo ocupe un espacio, porque le da sentido y horizonte. Aprendimos de la experiencia FAP: el espacio tiene que ser disruptivo, tener volumen y candidaturas concretas en 2019, pero no puede agotarse ahí. El desafío es abrirnos a gente joven que piense en clave de igualdad y honestidad.

P: En los últimos tiempos se rumoreó que esa apertura podría incluir al PJ.

J.B.: Una cosa es que unos dirigentes puedan conformar una propuesta electoral en algún territorio determinado. Pero el peronismo tendrá sus candidaturas y nuestra identidad política se construyó siendo una alternativa del peronismo y del kirchnerismo. Es el espacio que ocupamos naturalmente y que además es necesario. Una alternativa a la grieta.

P: ¿Cómo está la relación con el radicalismo de la provincia?

J.B.: Hubo un desprendimiento de un sector menor dentro del radicalismo provincial que fue parte fundadora del Frente. José Corral en 2015 reelegió como intentende de la capital como parte del Frente Progresista, pero esto sincera su posición política. El grueso de la UCR sigue en el Frente porque hay un proyecto político de varios años que tiene futuro.

Entrevista de Ariel Basile.

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