Con los 30 diputados del Likud más la suma de todas las fuerzas de la derecha nacionalista y los ultraortodoxos, Netanyahu contará con una holgada -y además monocolor- mayoría de 67 diputados sobre un total de 120 que conforman la Kneset (parlamento).
Ahora Netanyahu tiene que comenzar a componer el rompecabezas que supone satisfacer las demandas de sus eventuales aliados de la derecha sin por ello menoscabar a sus compañeros del Likud. Por el momento, planea derogar una ley que limita a 18 el número de ministerios, lo que denota un intento de dar lugar al mayor número de socios y compañeros en el Gobierno.
El primer ministro puede introducir cambios sustanciales en carteras clave como Relaciones Exteriores, que dejaría de desempeñar el líder del ultranacionalista Israel Beitenu, Avigdor Lieberman, y pasaría a estar en manos de un miembro destacado del Likud, tal vez Silvam Shalom, quien ya ejerció el cargo entre 2003 y 2006 durante el mandato de Ariel Sharon como jefe del Ejecutivo israelí.
Alternativas
Asimismo, otro posible canciller es Guilad Erdan, quien fue número dos en la lista del Likud para las pasadas elecciones y está considerado uno de los más cercanos colaboradores de Netahyahu.
Defensa, que también era una aspiración de Lieberman durante la pasada campaña electoral, podría recaer en el general retirado Moshé Yaalon, antiguo jefe del Estado mayor del Ejército y uno de los militares más prestigiosos de Israel.
Sin embargo, destaca el portal Ynet, Netanyahu probablemente se vea en la necesidad de tener que dar alguna o algunas carteras de importancia a dirigentes de los partidos que le manifestaron su apoyo, como el propio Lieberman o el líder del ultranacionalista Hogar Judío, Naftalí Bennet, quien antes de las elecciones se atrevía a decir que reclamaría tres ministerios en el nuevo Gobierno.
De hecho, según Ynet, si Lieberman obtiene finalmente la cartera de Defensa, Bennet podría reclamar Exteriores, opciones ambas que quizá respondan más al deseo de los dos políticos que a la realidad del momento, pero que en todo caso sigue barajando Netahyahu.
Lo que parece más que probable es que el líder del partido de centroderecha Kulanu (una escisión del Likud que aboga por una mayor liberalización y desmonopolización de la economía), Moshé Kahlon, obtenga la cartera de Finanzas, indicó el sitio.
| Agencia EFE |

