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¿Hasta cuándo va a soportar Bernanke la caída del dólar?
Algunos economistas consideran que no es improbable que el euro llegue hasta u$s 1,60, un récord que podría generar alarma. El dólar ya cayó un 15% contra una canasta de seis mayores monedas desde los máximos que había alcanzado en marzo y perdió más de un 37% desde su máximo de 2001. El pasado lunes, el billete verde tocó fondo en u$s 1,50 por euro. «Si se alcanzara u$s 1,60, podrían desatarse temores sobre una desaparición del dólar», juzgó Michael Woolfolk, estratega senior de monedas de BYN Mellon, en Nueva York.
Las bajas tasas de interés en Estados Unidos contribuyeron a la debilidad del dólar de los últimos meses, dado que muchos inversores lo utilizan como moneda para financiar el «carry trade», una estrategia a través de la cual los inversores piden prestado en monedas de bajo rendimiento (en este caso, el dólar) e invierten luego en activos con grandes retornos (usualmente, en mercados emergentes). La Reserva Federal mantuvo la semana pasada las tasas de interés en su nivel cercano a cero y dijo que espera mantenerla ahí por «un período prolongado».
Más intervención
El temido u$s 1,60 por euro sería probablemente el tipo de cambio máximo en el cual los bancos centrales tolerarán la debilidad del dólar. Más allá de este nivel, los analistas esperan alguna forma de intervención, ya sea verbal o de otra índole, para darle soporte a la divisa estadounidense.
Algunos bancos centrales, como los de Australia y Noruega, ya señalaron una fortaleza no deseada en sus monedas mientras comenzaron a subir sus tasas de interés. El banco central noruego dijo que probablemente desacelerará el rito de ajuste monetario si su moneda, la corona, avanza más rápido de lo que quisiera.
«El mercado parece estar tomando la visión apropiada de que ya estamos exprimiendo las últimas gotas del jugo de las ventas en descubierto con dólares», señaló Alan Ruskin, jefe global de estrategia cambiaria de RBS en Stamford. Por ahora, un dólar débil es visto como deseable para impulsar las exportaciones de la frágil economía estadounidense, pese a que la administración de Barack Obama, al igual que sus antecesores, manifiestan su preferencia por un dólar fuerte.
Pero el debilitado dólar, junto con el manejo chino del yuan, tiene a otras naciones preocupadas acerca de la amenaza de la inflación, particularmente a las europeas. Algunos economistas advierten sobre el riesgo de que un dólar débil provoque una huida de los activos estadounidenses, forzando a un aumento en las tasas de interés de la Fed que podría ser nocivo para la reactivación en curso. Este temor ya había sido manifestado previamente, pero Estados Unidos, debido a su tamaño y a que es dueño de la principal moneda de reserva mundial, tiene una barrera natural que lo separa, por ejemplo, de Islandia o Hungría, economías más pequeñas que han sufrido con el éxodo de capital.
Ethan Harris, jefe de economía global de Bank of America-Merrill Lynch, indicó que se necesitó una caída del 50% en el dólar durante la década de 1980 antes de que se creara una presión al alza en los rendimientos de los bonos -en medio de un efecto dominó en la inflación-, lo que contribuyó a un quiebre del mercado financiero en 1987. «¿Estamos en ese mismo tipo de ambiente hoy? Hay algunos elementos de eso», agregó Harris.
Además del nivel del dólar, la rapidez de la caída de la moneda de Estados Unidos también es clave, junto con el temor que puede causar. Los indicadores de volatilidad en la divisa sugieren que existen temores sobre una mayor debilidad del dólar y un ambiente más tumultuoso. La volatilidad implícita del euro a tres meses, uno de los barómetros del sentimiento de riesgo en los mercados de opciones, rondó el 12,5% esta semana. Durante los ataques del 11 de setiembre de 2001 en Nueva York, la volatilidad a tres meses en el euro-dólar había sido del 14%. En el apogeo de la crisis financiera en setiembre del año pasado, subió al 28%. «Si la volatilidad supera el 14 por ciento, entonces se encenderían las alarmas», opinó Marc Chandler, jefe de estrategia de monedas global de Brown Brothers Harriman en Nueva York. «Ni siquiera tenemos que esperar volver a una volatilidad del 28%», agregó.
Agencia Reuters


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