2 de marzo 2010 - 00:00

“¿Hay alguien allí? Golpee dos veces”

Una asustadísima mascota fue encontrada por un rescatista en la localidad costera de Constitución.
Una asustadísima mascota fue encontrada por un rescatista en la localidad costera de Constitución.
Concepción (Chile) - «Somos el cuerpo de rescate, ¿hay alguien allí? Si no puede hablar, golpee dos veces». Tras un eterno silencio, un lejano sonido viaja entre los escombros del edificio que cayó por el terremoto, y es percibido por un bombero. Hay sobrevivientes.

No es un edificio que colapsó, sino que cayó de costado. Los bomberos numeraron los pisos: se ve un número 5 y tres metros a la derecha el 6 y tres metros más allá el 7... En cada uno de esos pisos, los bomberos han abierto hoyos triangulares de cerca de un metro de lado para poder entrar.

En el edificio habitacional en Concepción -500 kilómetros al sur de Santiago- se calcula que había un centenar de personas cuando el sábado a la madrugada un sismo de magnitud 8,8 lo derribó. Ahora se calcula que cerca de 30 personas siguen atrapadas allí.

Según el comandante de bomberos, Juan Carlos Subercaseaux, los rescatistas detectaron ayer la presencia de al menos tres personas entre los escombros del departamento 602. Para ello fue necesaria la triangulación de sonido, que consiste en escuchar desde los tres flancos del edificio caído los golpes que dan los sobrevivientes, y hacer un cálculo de dónde puede ser el lugar del que éste proviene.

Cada vez que esta operación se va a hacer, los bomberos piden el silencio más absoluto a los periodistas que siguen la operación. «Luego, los equipos entran por los lados más cercanos al golpe, y el que los encuentra primero, hace el rescate», explicó el comandante Diego Caruezo, del cuerpo de tareas de los bomberos.

Atrapados

Él confía en hallar en ese lugar a más personas con vida. «En el departamento 602 se supone que había cuatro personas y una más en el departamento de al lado», explicó. Según Caruezo, quedaría una treintena de personas por rescatar, mientras que la cifra confirmada de fallecidos es de nueve, cuyos cadáveres ya fueron retirados del edificio.

Para este experto, el edificio de 14 pisos colapsó porque cedió el subsuelo, que se usaba como estacionamiento. «De otra forma, no se explicaría que cayera desde su base y de costado. Si hubiera sido por otro motivo, de alguna falla más arriba, el derrumbe habría sido como en las Torres Gemelas, el piso de arriba sobre el de abajo», indica Caruezo.

Mientras tanto, Berkan, Kuro y Queenie esperan iniciar su tarea. Estos tres perros, junto con otros cuatro pertenecientes a Canes de Rescate sin Fronteras y que cumplieron labores en el terremoto de Haití, están listos para olfatear personas atrapadas.

«Por ahora, las estructuras no hacen posible que podamos usar a los perros pues hay espacios de difícil acceso, pero ya se está abriendo camino para que intervengan», precisó Rodrigo Recavarren, jefe de la organización.

Los bomberos también utilizaron cámaras de video similares a sondas, que introducen por orificios en las paredes, lo que les permitió saber si pueden acceder o no a los lugares.

La víspera el conserje del edificio, Ewin Jiménez, contaba cómo logró escapar por las ventanas del edificio. «Fue impresionante, porque los pilares se movían de un lado a otro, y luego se hundió y estaba todo destrozado. Sólo apreté el botón de alarma y salí mientras se derrumbaba el edificio», dijo el conserje.

«Empezamos a escuchar muchos gritos de gente que estaba atrapada y que pedía ayuda. Era atroz, había mucha gente llorando. Nosotros logramos rescatar a una persona», afirmó Ismenia Burgos, sobreviviente del edificio.

Unos 175 bomberos desempeñaban su labor ayer intensamente, muchos de ellos, desde los primeros minutos del terremoto, en un trabajo de relojería para que los sobrevivientes salgan pronto. «Que Dios nos ayude», dijo el comandante Subercaseaux, mientras guía a sus tropas.

Agencia AFP

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