2 de noviembre 2016 - 00:05

"Hay que flexibilizar el ingreso al mercado laboral"

Ricardo Wachowicz, presidente de Bayton y titular de la Federación Argentina de Empresas de Trabajo Temporario, abordó la situación del empleo, sindicatos, los jóvenes, la economía y el Gobierno de Macri.

Hay que flexibilizar el ingreso al mercado laboral
Periodista: ¿Cuál es la situación actual del empleo?

Ricardo Wachowicz: Es bastante crítica. Las grandes compañías están quietas, no están tomando, hay algunas reposiciones, pero la problemática más grande está en las pyme. Apalancaban proyectos en las empresas de personal temporario, pero con varios fallos plenarios que hubo se han perdido en ese segmento 120 mil puestos de trabajo. No quiere decir que esa gente no esté trabajando, sino que perjudicó al trabajo decente. Somos una herramienta más que accesible para la incorporación de personal dentro del mercado. Con el fallo, que determinó que el trabajador eventual al no quedar registrado se considera en negro, no se reconocen todos los aportes que se hacen a través de las empresas de personal temporario. Eso generó temor y dejaron de utilizar esa herramienta, por lo que los están incorporando directamente en un trabajo no decente. Eso está perjudicando muchísimo al mercado que no tiene herramientas dinámicas, flexibles, y de empleabilidad.

P.: ¿Le acercaron esta inquietud al Gobierno?

R.W.: Lo estamos hablando con el Ministerio de Trabajo. No se puede considerar que es un empleado en negro porque está trabajando a través de una ESE. Esto perjudicó a las pyme. Obligan a las empresas a hacer todos los aportes otra vez por el tiempo que estuvieron trabajando a través de las ESE. Es una locura.

P.: ¿Qué opina de la gestión del Gobierno en materia de empleo?

R.W.: Está encarando la empleabilidad en su conjunto. Pero creo que el foco tiene que cambiar. Cambiar el paradigma, la modalidad de empleo. No tienen que hablar sólo de puestos permanentes y definitivos. Tienen que flexibilizar el mercado laboral, hablar de alternativas, posibilidades, cambiar la burocracia. Tienen que flexibilizar la incorporación y facilitar el desarrollo de la empleabilidad. Hablamos de empleo registrado, decente, de reinserción laboral.

P.: ¿Cuándo empezaron a perder terreno las empresas de personal temporario?

R.W.: Desde que salió el fallo plenario que habla del artículo 7, que un trabajador que está mal registrado es un trabajador en negro. Eso lo tienen que erradicar. Está mal registrado porque la empresa no pudo demostrar la eventualidad del trabajo, pero no quiere decir que haya sido un trabajador en negro. Tuvo aportes, salario, obra social, sindicato, se le hacían las contribuciones a la seguridad social.

P.: ¿Qué medidas debería tomar el Gobierno para fomentar y cuidar el empleo?

R.W.: Primero tiene que rever la ley de empleo, porque hoy las sucesivas multas hacen que a un trabajador que le correspondería una indemnización de $30.000, en este momento pasa a $300.000, es un disparate. Atenta contra los sistemas de empleo. Lo mismo pasa con los juicios laborales, por accidentes, con sumas millonarias. No hay herramientas que faciliten salir de los juicios laborales que existen.

P.: ¿Habría que modificar las cargas sociales?

R.W.: Reducirlas no significa generar más empleo. Lo que ayudaría es que haya herramientas más flexibles y de rápida incorporación, y resolver lo de los juicios laborales.

P.: Cuando se habla de flexibilización los sindicatos ponen el grito en el cielo. Lo mismo ocurre con la ley de Primer Empleo.

R.W.: En los organismos internacionales se habla del trabajo temporario, de empleabilidad, de tercerización, de las búsquedas y selección para puestos permanentes. Hoy se habla de un modelo de empleabilidad en todos sus conceptos, pero siempre sobre la modalidad de un empleo decente. Hay millones de jóvenes que no pueden conseguir trabajo, que no se pueden incorporar al mercado por las herramientas tan duras, que apuntan a un trabajo permanente y eso ya no existe. Hoy un joven pasa por cinco o seis actividades antes de tener algún puesto mucho más determinado. Los sindicatos tienen que cambiar su paradigma, pensar en la gente, en desarrollo, en posibilidades, en la reinserción laboral, en un trabajo decente, y no luchar por un puesto permanente. Porque lo único que se ha logrado es que se hayan puesto leyes tan duras que no permiten el desarrollo de las compañías, y sin desarrollo no hay inversión. En los sindicatos tiene que haber una transformación importante. Tienen que ver al mundo de otra forma.

P.: ¿Hay perspectivas de un repunte del empleo?

R.W.: Está habiendo un pequeño síntoma de recuperación en distintos segmentos del mercado. Pero todavía no se está notando el despegue. La expectativa que tenemos todos es que en el próximo semestre haya una reactivación del mercado. Lo que está haciendo el Gobierno es un gran ajuste, cuyos frutos recién los vamos a ver en 2017.

P.: ¿Cuánto estima que será la inflación del año que viene y el porcentaje que se discutirá en las paritarias?

R.W.: Los salarios deberían subir 3 o 4 puntos por encima de la inflación, que el Gobierno está pronosticando cerca del 17%. Me parece que la recuperación del salario tiene que venir en algún momento, porque si no, no se mueve la producción. Sin plata no se mueve nada.

P.: ¿Se deberían discutir las paritarias por productividad?

R.W.: Está latente. Pero mientras no baje la inflación, la productividad no va a existir. Se tendrían que sentar a la misma mesa de negociación los sindicatos, Gobierno, empresarios, todos, y hablar de crecimiento, de oportunidades, de tener un país totalmente distinto.

P.: ¿Cómo ve a la Argentina para el futuro?

R.W.: Este Gobierno ha hecho muchas transformaciones positivas que aún no se terminan de visualizar. Pero si esto se vuelca a la productividad que pueda tener la industria, a la inversión, los argentinos empiezan a confiar en el país y que los que tienen plata en el exterior la traen, y que entran capitales de afuera, eso le va a permitir despegar a la Argentina. Pero tiene que haber confianza, que todavía no hay. Es un Gobierno joven, que no tiene el control del Congreso. Creo que los empresarios están esperando qué va a pasar el año que viene con las elecciones. Hace poco estuve en una reunión con cámaras empresarias de todo el mundo donde se habló de fuertes inversiones en la Argentina para estos primeros dos años de unos u$s20.000 millones, pero si después de las elecciones se acentúa el proyecto se está hablando de duplicar o triplicar eso.

P.: ¿Las empresas están encontrando en el mercado los recursos humanos adecuados?

R.W.: Hay gente muy bien preparada. Muchos profesionales están volviendo al país. Las empresas se están preparando para lo que creen que va a venir, un aumento de entre 30 y 40% de su producción.

P.: ¿La formación profesional de los jóvenes debería orientarse en función de las necesidades del mercado?

R.W.: Hay que debatir hacia dónde va el Estado, la industria, y sobre esa base cómo orientar a los jóvenes para que empiecen a desarrollarse en los sectores que van a apuntalar al país.

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