24 de septiembre 2013 - 00:00

Hay que ir a la Justicia

Hay que ir a la Justicia
El mercado funciona con una base en dos premisas: la confrontación de ideas y el respeto mutuo. Por eso, el camino de los tibios lleva siempre al fracaso y la desaparición del mercado. Allí donde se maneja dinero, el interés de los corruptos por tomar el control y hacer su voluntad se exacerba, porque corrupto es quien se queda con el dinero ajeno, pero mucho más quien avasalla los derechos de los otros. Las personas de bien deben estar dispuestas entonces a defender con todos los medios a su alcance no sólo el "negocio", sino también lo que es más importante: sus propios derechos y los ajenos. Cuando no lo hacen, los más débiles -sean personas o instituciones- "votan con los pies" huyendo a otros mercados que los cuiden un poquito más/mejor. Hay quienes critican estos movimientos desde un "cahuvinismo" interesado o los tildan de "traición", pero, ¿para qué sirve un mercado si no es para proteger que las personas puedan ejercer libremente sus derechos? (La escultura en el frontispicio del NYSE se llama "La integridad protegiendo los trabajos del hombre".) Esto obliga a aceptar la confrontación abierta apenas se inicia el conflicto y no tomar el camino de los "arreglos", especialmente si la idea de la transparencia es algo más que palabras vacías y/o del otro lado están los corruptos.

No podemos felicitar a quien hace (o estaría por hacer) lo que se debe hacer, aunque nos alegramos y apoyamos que recurran a la Justicia para defender sus derechos y los de todos (si algo justifica nuevos récords del mercado es esto). Por algo, la historia de Wall Street y Londres, los mercados financieros más grandes del mundo, está sembrada de estos casos. Retrocediendo el 0,32 por ciento, el Dow cayó a 15.401,38 puntos, el mínimo desde el viernes 13.

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