14 de octubre 2014 - 00:00

Hermanos rioplatenses

La clasificación de Uruguay a la Rugby World Cup del año próximo abre un nuevo escenario para el rugby del otro lado del Río de la Plata y, por qué no, también presenta nuevas oportunidades para el rugby argentino. Mientras los uruguayos festejaban, felices, del logro -producto de cuatro años de mucho trabajo- su eficiente entrenador ya pensaba en el futuro.

"Con este triunfo entramos en el Tier Two (segundo grupo mundial de elite) y eso nos permite tener acceso a más fondos y más competencia lo que nos permitirá seguir desarrollándonos", decía Pablo Lemoine, el expilar de Los Teros, hoy a cargo del seleccionado y de todos los planes a futuro.

Lemoine fue figura de Los Teros en los dos anteriores mundiales que jugaron (1999 y 2003) y tras más de una década en el rugby profesional sabe bien qué se requiere para prenderse a la elite.

"Estamos lejos del primer nivel y al Mundial no quiero ir a pasarla mal", dice quien en 2003 apoyó un try cuando Inglaterra le ganó a Los Teros por 110 puntos. Más allá del intenso trabajo que deberán seguir estos jugadores uruguayos, el apoyo institucional será importante.

Presente en un Charrúa lleno por catorce mil espectadores estuvo Carlos Barbieri, presidente de la Confederación Sudamericana de Rugby y tesorero de la UAR. Carlos Araujo y Agustín Pichot estuvieron en contacto con el presidente de la URU, Sebastián Piñeyrúa y Lemoine, deseando suerte y felicitando.

Cuando Uruguay quedó afuera del Mundial pasado (fue el retiro de Lemoine), comenzó un camino que terminó el sábado. En él, el actual entrenador usó la ayuda del rugby argentino. A finales de 2011 jugaron en el SIC contra los Jaguares y en 2012 un grupo de jugadores estuvieron trabajando en el PLADAR, aprendiendo de lo que en la Argentina estaba dando resultado. Preparadores físicos fueron y vinieron y se incluyó un referí uruguayo en el Alto Rendimiento de esa área en la UAR.

Lejos de haber sido un triunfo compartido, la buena relación con el equipo vecino es de destacar. En Uruguay la aprecian y agradecen. Somos una especie de hermano mayor.

Los Pumitas M19 jugaron el sábado de preliminar en el Charrúa y vencieron por 67 a 3 en una nueva muestra de poderío regional. Por más que en ambos lados del río queramos, el nivel del rugby argentino va a superar al uruguayo.

Por historia, por estructura, por cantidades. Mientras hay tan sólo unos 300 jugadores adultos en un nivel de Primera División en Uruguay, tan sólo 40 tienen un nivel que podría decirse con potencial internacional. Con eso se trabaja en el Centro Charrúa. "El Mundial ya está, ahora hay que empezar a preparar la generación de 2016-2019, buscar nuevos desafíos", dice Lemoine sabiendo que esta clasificación no es un fin sino un comienzo.

Uruguay y Argentina se enfrentarán mañana con sus segundos equipos en la Americas Rugby Championship en Victoria, isla de Vancouver. Mientras los Jaguares, un equipo poderoso, al coincidir las fechas con la eliminatoria, Uruguay A lleva jugadores que están por debajo del nivel del torneo. Aprenderán, dicen en La Tierra de Los Teros.

Con una posible participación en el Campeonato Argentino -este año jugarán partidos con los equipos que tengan fecha libre- Uruguay necesita el apoyo argentino. Y Argentina necesita el crecimiento uruguayo para seguir potenciando la región. Mientras tanto... ¡vamo' arriba la celeste!

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