3 de septiembre 2013 - 00:00

Hizbulá se prepara en silencio para pelear por su aliado

Beirut - Los combatientes del movimiento chiita libanés Hizbulá, aliado del régimen de Damasco y de Irán, se replegaron a posiciones secretas en Líbano en previsión de un ataque eventual de Estados Unidos contra Siria.

El diario Akhbar, cercano al régimen sirio y a Hizbulá, afirmó que "la resistencia islámica (Hizbulá) llamó a todos sus cuadros y miembros a recuperar sus posiciones".

Habitantes de la región libanesa de Tiro indicaron que había un ambiente de movilización general.

La mayoría de los jóvenes conocidos como miembros de Hizbulá desaparecieron de las ciudades y los pueblos desde hace cinco días, pero las medidas de seguridad alrededor de las sedes del partido no cambiaron, dijeron.

El mismo ambiente se presentaba en la planicie de Bekaa, en el este del país, otro bastión del movimiento chiita. Según habitantes de esa región, los combatientes de Hizbulá desaparecieron, en especial los artilleros. Sus teléfonos celulares están apagados para que no puedan ser localizados.

En los suburbios del sur de Beirut, jóvenes de unos quince años de edad reemplazaron a los militantes más combativos para revisar los vehículos que ingresan a ese bastión del Hizbulá.

El diario Akhbar afirmó en su edición del lunes que "el Ejército sirio movilizó las unidades que no participaban hasta ahora en los enfrentamientos" con los rebeldes. "También instaló con Hizbulá una sala de comando y puso a las unidades encargadas de los misiles en un estado de alerta sin precedentes".

La transferencia a Hizbulá de armas químicas, las que están en el centro de la actual crisis tras el ataque que con ellas se perpetró el último 12 de agosto contra civiles en suburbios de Damasco, es una pesadilla para Israel, país que suele sufrir ataques misilísticos de la milicia chiita. Esa posibilidad marcaría un hito dramático en la regionalización del presente conflicto.

En el último tiempo ya se había informado que combatientes de Hizbulá luchaban contra los insurgentes en territorio sirio.

En tanto, el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, habló por teléfono con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, ante quien volvió a condenar el uso de armas químicas en Siria y advirtió sobre las consecuencias de utilizar la fuerza allí.

En declaraciones difundidas ayer por la agencia de noticias Isna, Zarif advirtió que "la intervención militar en Siria tendrá consecuencias difíciles de controlar".

Agencias AFP y EFE, y Ámbito Financiero

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